Propuesta artística visual

De la Maestría de Arte del Cusco

El Arte, como un lenguaje de comunicación social, objetiviza la esencia del ser humano en toda su creatividad transformadora. Creación que parte, necesariamente, de una determinada idea o concepción filosófica, de ideas que son producto de experiencias vividas del entorno de nuestra realidad social. Así, todas las obras forman el lenguaje comunicativo entre el artista y el observador.

El artista contemporáneo es un hombre cada vez mejor informado y más consciente de la realidad, de las grandes transformaciones políticas, religiosas y sociales, que se producen en el contexto de la historia de la humanidad. Realidades que son denunciadas, criticadas o simplemente reflejadas en diferentes facetas de producción expresivas pictóricas.

Indudablemente, nuestros hombres de arte trabajan sintiendo directamente el drama de nuestra época, oprimidos por una sociedad cada vez más desigual y elitista, la que es simbolizada utilizando elementos que testimonian la realidad, sin caer en la ilustración.

El arte pugna por rescatar la autenticidad tanto personal como colectiva, así como exaltar la belleza y los mundos interiores o subjetivos posibles, logrando materializar sentimientos y realidades para la defensa moral y espiritual de los pueblos.

En tal sentido, el artista no puede traicionar su arte logrado hoy a costa de grandes sacrificios, pues para él es una forma de sobrevivencia frente a las presiones económicas, políticas y psicológicas de los tiempos que nos toca vivir. Así, vemos que ante una realidad adversa el artista sigue trabajando por su ideal, cultivando su arte muchas veces sin esperar gratificaciones y sin amilanarse, por el contrario, multiplicándose en otras tareas personales para proponer nuevas formas de comunicación visual.

Frente a estos dos planteamientos, vale preguntar: ¿Cómo hacer una propuesta artística visual contestataria? En realidad no hay una forma, un método o una receta para poner en práctica propuestas artísticas. Primero, cada artista sabrá responder individualmente a esta problemática; segundo empleará diversas metodologías para lograrla; y tercero, en su obra se marcará el sello de su concepción, sus ideales y realidades que serán materia de diversas interpretaciones.

Lo que si podemos plantear es que el artista identificado con su pueblo deberá tener en cuenta sus raíces ancestrales, su cultura, su identidad y las demandas de su realidad para poner al criterio del espectador su propuesta artística visual. Ni calco, ni copia

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