Tintas y sillares

Comentario de una Exposición en la Galería de la Biblioteca Regional Mario Vargas Llosa

 

Hasta el mes pasado parecía que después de lo que hizo José Luis Pantigoso con sus dibujos a la pluma inspirados en la arquitectura arequipeña no hubiera ya nada que hacer. Pero he aquí que hay todavía, y de buena fuente.

 

La Galería de la Biblioteca Regional “Mario Vargas Llosa” nos ofrece esta semana una muestra colectiva de cinco artistas jóvenes arequipeños en pequeño formato. David Rosas Berrío es quizá el más conservados de ellos; sus plumas se recrean en el dibujo y la textura de los muros de sillar, las columnas recargadas de detalles o las míticas gárgolas arequipeñas, o el conjunto de chombas y los personajes que nos recuerdan a Pantigoso. César Sánchez Cárdenas, cercano al lenguaje y al espíritu del cómic, explora el arequipeñismo desde nuevas perspectivas; sus imágenes nos resultan por ello actuales e identitarias.

José Luis Amésquita usa el esténcil, la pluma, las aplicaciones para experimentar en un espacio minimalista de monocromías o colores planos, vagamente reconocible en su metafísica; tan fuera del tema que solo aporta un contraste, quizá útil por ello. Carlos Vilca Cruz es el punto neutro de la muestra, ni muy tradicional ni muy vanguardista, un poco turístico y un poco académico (una perspectiva suya nos recuerda a Miguel Espinoza).

El punto alto lo ostenta Joseph Yanqui Robson. Un trabajo limpio y rico de matices, bien compuesto y dotado de sugerencias que van más allá de las imágenes típicas de lo arequipeño para resemantizarlas. Nos gustaría verlo en un formato mayor y en otros temas.

 

Una muestra recomendable que merecía un catálogo mejor presentado.

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