Ánimas Trujano

Esta película pasará a la historia por retratar con fidelidad y vigor parte importante de la idiosincrasia latinoamericana, de sus luces y sus sombras. 

La religiosidad popular, ese singular fenómeno sincrético que forma parte del imaginario de nuestro pueblo, ha venido –y viene– cautivando a un sinnúmero de teólogos, científicos sociales y artistas de todas partes del mundo. Las expresiones de piedad en Latinoamérica, afirmadas esencialmente sobre una base de exuberancia y colorido, proyectarán a la vez ante nosotros una sentida espiritualidad, desconcertante las más de las veces. Una buena cantidad de novelas y cuentos –muchos de ellos clásicos de nuestra literatura–  abordarán, aunque de forma tangencial, estas prácticas acentuando quizás su exotismo; pocos sin embargo, serán  aquellos libros en los que las costumbres religiosas de este confín de orbe ocupen un sitial preponderante en el relato. En el cine –novel arte– el tema pasará desapercibido o se incorporará únicamente, en la humilde industria cinematográfica latinoamericana, como un simple agregado más del escenario, o un apéndice superficial del guión.  Sin embargo existe una excepción, nos referimos al film de 1961, “Ánimas Trujano”.

Considerado un clásico del cine mexicano, “Ánimas Trujano” abordará a partir del drama de un campesino indígena mexicano la complejidad de las celebraciones religiosas en el México de inicios de siglo. Dirigida por Ismael Rodríguez, y protagonizada por el reconocido actor japonés Toshiro Mifune, (ya célebre por sus colaboraciones con Akira Kurosawa en “Rashomón” (1951), Los siete samuráis (1945) y Yojimbo (1961), entre otras) la cinta penetrará en la psicología del humilde campesino mexicano, quien sumido en la pobreza y el alcoholismo y ávido del reconocimiento social hará lo imposible –y lo ilícito– para conseguir el dinero que le permitirá acceder a la mayordomía de una fiesta patronal. La actuación de Mifune, teatral por excelencia, acentuará la angustia y la desolación que provocará en nosotros la figura de Ánimas Trujano, un ser inocentemente culpable sumido en la ignorancia y el envilecimiento.

Profunda, intensa. Esta película pasará a la historia, finalmente, por retratar con fidelidad y vigor parte importante de la idiosincrasia latinoamericana, de sus luces y sus sombras.

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