Sieteculebras 35

Crítica de la revista cusqueña

El último número de la revista cultural cusqueña Sieteculebras llega a nosotros con la puntualidad de siempre, gracias al tesón del narrador Mario Guevara, su director.

En esta ocasión el índice nos ofrece por primera vez un orden de entradas que privilegia lo regional. Abre Mario Pantoja, profesor de Literatura en la Universidad San Antonio Abad, crítico y poeta, que se concentra en la obra de Gabriel García Márquez en un artículo lleno de citas y comentarios hechos por los críticos más famosos. Algunas imperfecciones de estilo y de edición molestan la lectura (“no sólo muestra un solo lado”; “¿Cómo Sus (sic) méritos de gran escritor … “ sin cierre de interrogación; “nadie sospecharía de que…”. Pero sobre todo sorprende su final: “Cabe señalar: que a través de mis reiteradas lecturas a las obras del Premio Nobel colombiano (las mismas que me llenan de gran placer como el acto final en una relación sexual con una mujer), lo que he intentado es aproximarme a la fabulación mágica en su narrativa”. Punto.

El segundo es un artículo de Juan Zeballos Aguilar, quien desde su cátedra en Ohio State University rememora y compara a dos grupos peruanos de música popular; “Grupo Condemayta” y “Juaneco y su combo”, y halla en ellos “transregionalismo musical”. Viene luego un trabajo un poco más consistente de Rafael Ojeda, sobre el teatro de Peter Weiss. Adorna la revista una galería de fotos en blanco y negro del artista plástico cusqueño Manuel Jibaja. Le sigue el análisis narratológico de algunos de los relatos de Francisco Izquierdo Ríos, bastante didáctico.

El propio director Mario Guevara aborda en una entrevista al cubano Luis Beiro, radicado hoy en República Dominicana, entrevista desde la cual da cuenta de su trayectoria como gestor cultural, editor, crítico y poeta.

Luego la obra del sicuaneño Juan Alberto Osorio es comentada por el profesor sanmarquino Mauro Mamani Macedo. Osorio es un narrador y poeta cuyo trabajo literario empieza a ganar difusión y a merecer elogios, pero el artículo del profesor sanmarquino Mamani Macedo no le hace justicia: es innecesariamente pretencioso, confuso y superficial.

Tiene errores de sintaxis: “se producen fricciones y reflexiones que reciben la presión cultural fragmentada a nivel del discursivo (sic)”, “lo que hace que sus mundos representados en sus cuentos se advierta una fuerte presencia…”, “Tal es el caso de la familia del profesor, innominado de su novela La frontera, y solo reconocido por la función que desempeña, profesor literatura y lenguaje (sic)”, “Finalmente tenemos los mayores alcances que no sólo compromete (sic), a un ser individual o a su realización social sino a todo (sic) una cultura”, etc.

Tiene errores de lógica: “Efectivamente la lectura del poemario da la sensación de ser un solo largo poema. En el que discurre una historia que tiene tres puntos centrales: tiempos de sosiego antiguo, llegada de seres de lejanas aguas y de otros tiempos (sic)”. Cualquier forma, sea una línea, un círculo o una esfera tiene un solo centro; y en su lista los tiempos son dos o muchos, no tres. ¿“La lectura” o “el poemario” da la sensación?

Errores metodológicos: “Tres grandes secuencias subyacen en el poema: el acontecimiento de la llegada de los españoles, el descubrimiento, y (sic) posterior choque cultural entre España y la cultura andina”. Mamani sabe, pues en la introducción de su artículo anuncia que utilizará la semiótica de la cultura, que una secuencia es la sucesión de al menos una virtualidad, una actuación y una realización. ¿Son estas las “grandes secuencias” a las que se refiere, o son, como el primer término de su lista, acontecimientos? Etc.

Lo bueno de Sieteculebras 35 es la sorprendente madurez que ha alcanzado, al fin, el narrador y poeta cusqueño Jorge Alejandro Vargas Prado. Su poema “Cusco” está lejos de la juvenil y desordenada euforia de su etapa dragosteana, combina de un modo sugerente la poesía posmoderna y la poesía moderna, la música popular con las sonoridades quechuas; pero lo mejor es que asume, ya sin remilgos, una voz cultural definida, una posición ética y estética frente al mundo.

Completan la revista una exploración del poemario “Adiós a las muchedumbres”, de José Ángel Cuevas; y una breve pero sustanciosa “Muestra de Poesía Española Contemporánea” antologada por Lawrence Carrasco que nos deja con un buen sabor en la boca.

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