La hibridación de “Los Chapillacs”

Lumproletariado urbano y sus cantores

La Cumbia Psicodélica

La cumbia peruana nace por influencia de la cumbia colombiana en los años 60.

En sus orígenes la cumbia colombiana resulta de la coexistencia de tres elementos étnicos: el componente indígena, el componente afroamericano y en menor medida el componente hispano. Tras consolidarse como un ritmo con rasgos propios, especialmente festivos, comenzó a propagarse por toda Sudamérica obteniendo bastante acogida en Venezuela, Argentina, Perú y otros tantos.

Por su parte, la variedad nacional, la cumbia peruana se gesta en la abnegada labor del guitarrista y compositor Enrique Delgado, quien aunaría a la música colombiana ritmos vernáculos como el huayno y otros foráneos como el rock psicodélico. Sin embargo, sería en los años 70 cuando surgieron grupos como “Los Ecos”, “Juaneco y su combo” y “Los Mirlos”, estos alcanzaron el éxito en la capital y fueron pioneros de un género que ha crecido de manera prolífica desde entonces.

El rock psicodélico es una variante del rock clásico que explota los efectos alterados de la mente; la psicodelia en general está vinculada a los estragos que ocasiona la droga en la percepción. Fue muy difundido en su momento y tiene entre sus más insignes representantes a The Beatles, The Doors, Pink Floyd, etc.

Podemos remarcar que la cumbia peruana contiene desde su origen la presencia de rock psicodélico, del cual obtiene el sonido particular y protagónico de la guitarra eléctrica para unirlo a timbales, bongós y orquesta. Sin embargo los motivos psicodélicos se ocultaron para que sobresalga el aspecto festivo inherente a la cumbia colombiana.

En Arequipa “Los Chapillacs” son un intento de rescatar los valores del rock psicodélico y de la cumbia (afirmación que de no justificarse suena irrisoria por lo antagónico de ambos géneros). Introducen en su repertorio temas poco frecuentes en la cumbia tradicional, se trata de letras que por momentos pierden sintonía con el aspecto festivo, junto a sonidos extravagantes y movimientos estrambóticos. Pese a esto su música no se trata de composiciones azarosas e improvisadas.

La hibridación de La cumbia delincuencial

Partimos de la siguiente interrogante: ¿Por qué el mundo actual tiende a la hibridez? El crítico cultural y antropólogo argentino Néstor García Canclini nos dice respecto a las manifestaciones culturales modernas:

“¿Por qué los promotores de la modernidad, que la anuncian como superación de lo antiguo y lo tradicional, sienten cada vez más atracción por referencias del pasado? […] Habrá que explorar las necesidades culturales de conferir un significado más denso al presente y las necesidades políticas de legitimar mediante el prestigio del patrimonio histórico la hegemonía actual. Tendremos que indagar, por ejemplo, por qué el folclor encuentra eco en los gustos musicales de los jóvenes y en los medios electrónicos”.

Y nos ofrece además la definición clásica de “hibridación”; nos dice: “Se encontraron ocasionales menciones de los términos sincretismo, mestizaje y otros empleados para designar procesos de hibridación. Prefiero este último porque abarca diversas mezclas interculturales –no solo las raciales a las que suele limitarse “mestizaje”— y porque permite incluir las formas modernas de hibridación mejor que “sincretismo”, fórmula referida casi siempre a fusiones religiosas o de movimientos simbólicos tradicionales.” (1990:15).

A partir de entonces la hibridación es una categoría utilizada por los Estudios Culturales y la Antropología para designar todo tipo de fusión que implique un cambio en la configuración de una cultura.

Por eso la cumbia, que guarda un estrecho vínculo con las culturas del caribe y que ha sabido exportar ciertos rasgos particulares de su identidad como lo festivo y lo carnavalesco, al entrar en diálogo con un género como el rock psicodélico se ve afectada como conjunto significante. Quizá en el caso de la cumbia peruana podamos rescatar la particularidad de que el rock psicodélico está presente en su origen, sin embargo es una característica que ha sido reprimida debido a que el contenido ideológico está en total desarmonía con los valores que propone la cumbia; en este sentido podría decirse que la cumbia colombiana ha establecido valores hegemónicos que la hacen reconocible y legítima, el trabajo de “Los Chapillacs” viene a transgredir esa hegemonía.

Los Chapillacs

Como si se tratase de un gen recesivo, el grupo local “Los Chapillacas” recuperarán el componente psicodélico de la cumbia peruana y matizarán el sonido tropical de lo festivo con una serie de variaciones que van desde lo psicodélico hasta el hip hop y el reggae.

Este grupo se hizo conocido con su hit “La cumbia delincuencial”. La letra de esta canción narra la historia de un hombre obligado a delinquir debido a las circunstancias, la mostramos a continuación para su posterior análisis:

Es el baile de la cumbia delincuencial / afilando los cuchillos en el penal. (Bis)

Hoy es domingo y no tengo plata / y una familia que alimentar / en el mercado no queda nada / me voy al centro a “recursear”.

En eso veo un par de gringas / con camarita y celular / pero qué importa, si tienen plata / esas cositas les sobrarán.

Es el baile de la cumbia delincuencial / con mi amigo Freddy Krueger vamo a tomar / Es el baile de la cumbia delincuencial / con mi amigo Freddy Krueger vamo a “lanzar”. / Es el baile de la cumbia delincuencial / con mi amigo Chapillita vamo a bailar. / Es el baile de la cumbia delincuencial / con mi amigo Freddy Krueger vamo a “cogotear”.

Que soy un choro, que soy un faite, / el pandillero que te roba tu dinero / no te me pongas liso varón / mejor te me relajas he salido de prisión / Saca saca saca

Saca tu sencillo / no te pongas liso porque te meto cuchillo. / Aprovecha la semana delincuencial, / te llevamos a la cárcel o al hospital.

 

En general, decíamos que se trata de un hombre envuelto en la delincuencia pero también en las drogas. Maneja un argot de pandillero según el uso de términos como recursear, lanzar, cogotear, choro y faite. En el caso de “recursear” este sería un término proveniente de la palabra recurso, es decir, obtener recursos. “Lanzar” es el acto de fumar marihuana; “cogotear” es cortar el cuello, el cogote; “choro” es delincuente y “faite”, es un delincuente de prestigio.

Al inicio del canto el protagonista se encuentra en una penosa situación, carece de medios para sostener a su familia; camina por las calles con el objetivo de conseguir algún bien, está “recurseándose”. Observa entonces a dos mujeres de apariencia rimbombante y deduce que tienen dinero por los objetos llevan, en ese momento se dispone a robarles justificando sus acciones en la idea de que un simple robo no afectará la condición onerosa de las víctimas.

Luego comienza una serie de afirmaciones alucinantes y sin sentido, como la mención de Freddy Krueger; asume además una actitud más agresiva, probablemente por la ingesta de  drogas.

En todo caso, para especificar la hibridación, diremos que la psicodelia está asociada en esta canción con la agresividad y las drogas, con el mismo hecho de delinquir; además que los sonidos introductorios presentan matices inusuales con respecto al común de las cumbias, evoca emociones de angustia y un mundo interior conflictivo. Sin embargo el ritmo imperante es el de la cumbia peruana tradicional, festiva y alegre; es una incitación a que el sujeto protagónico dance su propia pena. La temática delincuencial y la fantasía psicodélica son atributos de otro tipo de géneros como el punk y el rap.

(Escuela de Literatura, Unsa)

 

 

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