Plan Lector Arequipa 2015

Presentación de la colección infantil de la Biblioteca Arequipa

 

Bajo el lema: “Nuestro libros, nuestra identidad”, lanzamos la semana pasada el Plan Lector Arequipa para poder ejercer tres derechos importantes: instrucción diversificada, autonomía  e identidad. Si antes todas las regiones sufríamos prácticamente en silencio la privación de estos derechos, ahora desde Arequipa podemos hacerlos valer a través de nuestros libros. De hecho, ninguna región del país tiene “sus” libros escolares de lectura.

Si los libros revelan la identidad de los pueblos, se puede decir que Arequipa se adelantó a todas las ciudades del país manifestando su esencia auténticamente nacional con los escritos de Mariano Melgar, que representan el primer momento de la literatura auténticamente peruana. Como las Letras no dejaron de cultivarse en nuestra ciudad, ésta se honra de tener una literatura propia que no desmerece en sus diferentes géneros. Esto nos permitirá cumplir con dos objetivos básicos, el de la práctica creativa y formativa de la lectura y la escritura, por un lado, y el de la estimulación temprana de la identidad regional, por otro.

Habiendo asumido el derecho a la diferencia, queremos precisar cuáles son los retos a afrontar para que efectivamente pueda considerarse que con este medio se van a lograr los objetivos anteriormente planteados.

1) Establecer una política educativa descentralizadora en materia de libros de lectura, que contribuya a la formación de la identidad de los niños y jóvenes arequipeños. Para esto contamos con un buen acerbo literario, matriz de nuestra  identidad, ya que recoge cantidad de hechos reales y ficticios, (historia, cuento, novela), abundantes expresiones de sensibilidad telúrica (poesía), y numerosas reflexiones de nuestros mayores sobre la ciudad y su destino, que ellos creían manifiesto.

2) Hacer de la práctica de la lectura y la escritura un proceso que comprometa no solo la letra sino el espíritu, desarrollando además del saber hacer (la destreza  específica que requiere la materia), también el saber pensar (la habilidad genérica para entender el sentido de las cosas) y, finalmente, el saber actuar (relacionado con los valores).

3) Reforzar la atención y concentración de los alumnos, poniendo en juego no solo la vista, para captar el sentido del texto con ayuda de imágenes apropiadas, sino también el oído, escuchando la grabación de voz, con adecuada  música de fondo. En la medida en que hacen intervenir a estos dos sentidos, los audiolibros podrían definirse figuradamente como tinkuy sensorial, 4 por 4 de la lectura.

4) Unir a padres e hijos haciendo que los libros sobre la ciudad hagan de bisagra generacional. Esto supone la participación de los padres en actividades de resolución de tareas y lectura compartida, mediante el préstamo de libros a domicilio. Es lo que podría llamarse el tinkuy generacional.

5) Abordar el problema de la comprensión de textos no por el lado del contenido sino de la  forma, ya que si los escolares tienen dificultades con la comprensión de lo que leen no es precisamente porque  no piensen,  sino porque no saben expresar lo que piensan,  cuando para ello tienen que recurrir a las palabras. Esto implica que hay que trabajar mas con las palabras, incrementando su caudal (vocabulario), manejando su estructura  (gramática) y, sobre todo,  sabiendo unirlas y relacionarlas para formar oraciones (sintaxis).

6) Hacer que el sistema funcione en dos direcciones, alimentándolo con audiolibros (primaria) y libros (secundaria), que lleguen a los últimos rincones de la región; y realimentándolo con creaciones de los estudiantes (concursos regionales de creación de cuentos, leyendas, etc.) en la forma de audiolibros y libros.

7) Comprometer la participación de los docentes de primaria y secundaria en el trabajo de hacer llegar a los escolares estos libros sobre Arequipa, para formar en ellos un fuerte sentimiento de identidad con la ciudad y la región. Será el más grande obsequio que pueda hacer una generación a otra.

 

La Biblioteca Escolar Arequipa está formada por dos colecciones o sillares, la BIBLIOTECA JUVENIL AREQUIPA para secundaria (diez libros):

1. Comentarios Reales de los Incas. (Inca Garcilaso de la Vega)

2. Poesía completa. (Mariano Melgar)

3. Jorge, el hijo del Pueblo. (María Nieves y Bustamante)

4. Peregrinaciones de una paria. (Flora Tristán)

5. Antología poética. (Guillermo Mercado)

6. Arequipa y los viajeros (Antología)

7. Repertorio poético arequipeño (Antología)

8. Meditaciones arequipeñas (Antología)

9. Tradiciones y leyendas (Antología)

10. Cuentos arequipeños (Antología)

Y la BIBLIOTECA INFANTIL AREQUIPA para primaria (10 libros):

1. Comentarios reales de los Incas (Inca Garcilaso de la Vega)

2. Poesías y fábulas (Mariano Melgar)

3. Jorge, el hijo del pueblo (María Nieves y Bustamante)

4. Tradiciones y leyendas arequipeñas (Antología)

5. Historias extraordinarias (Antología)

6. Cuentos de fantasmas (Antología)

7. Cuentos arequipeños (Antología)

8. Poesía arequipeña (Antología)

9. La noche de los Sprunkos (César Vega Herrera)

10 Coritos valientes (Antología)

 

Recomendaciones para su correcto uso:

Las colecciones forman parte de la Biblioteca de la escuela o del colegio.

La organización de la Biblioteca garantiza el uso de los libros por los docentes y los préstamos a domicilio a los alumnos.

En primaria, la organización de la lectura con los alumnos exige que funcionen bien dos cosas. Primero, los elementos materiales (hardware de la sesión de lectura), que son el ambiente, el equipo de reproducción de sonido, los libros  que se reparten a todos, y el aviso en la puerta de no interrumpir.  Segundo, los elementos funcionales (el software del programa de lectura), que son el protocolo de inicio de la sesión, la audición y seguimiento visual de la lectura, las actividades relacionadas y el cierre.

Como queremos preparar a los niños y niñas para que tomen la palabra como ciudadanos, entonces hay que empezar en la primaria con la lectura en voz alta. La lectura bien hecha, con sus pausas y entonación, sugiere la buena organización del pensamiento y esto a su vez eleva en el estudiante la confianza en su capacidad de expresión.

En tanto creemos en la libertad, alentamos el aprendizaje que se basa no en la evitación del castigo (la mala nota) sino mas bien en la búsqueda de la recompensa, que en el caso de la lectura y de la escritura es hallar gusto en la propia  lectura y en vencer sus retos de desciframiento y comprensión (la buena nota, por añadidura). Entre el dolor y el placer, la lectura y a la escritura preferirían sin duda que los niños se acercaran a ellas por el segundo, mediante el juego. El tinkuy lúdico, el encuentro entre el texto y la mente.

Tratándose de la lucha por la libertad, en el arduo y campo de la escritura, quizá habría que considerar que ha llegado el momento de “jubilar la ortografía, terror del ser humano desde la cuna”, como pedía Gabriel García Márquez.

Con el mismo criterio libertario, el escolar puede reclamar el derecho a realizar excursiones con sus profesores a lugares de la ciudad donde hayan ocurrido los acontecimientos que se narran o se presentan en los libros. Igualmente, puede invocar el derecho a no dar ninguna respuesta sino a formular todas las preguntas con relación a los libros.

Esto no significa necesariamente que el FIN de la lectura cancele la comunicación entre el profesor y el alumno, sino que puede ser otro modo de  prolongarla en diálogos  que pueden revelar el modo como los ha afectado la lectura. Y ya se sabe que el diálogo lleva a la reflexión, al pensamiento profundo y al juicio crítico.

Finalmente, con el ánimo de ofrecer a la mente espacios en que pueda desplegarse con amplitud, planteamos que las actividades de comprensión lectora sean presentadas no en forma lineal, como series de preguntas y respuestas, sino de manera multidimensional, a través de organizadores gráficos, que facilitan la comprensión del texto y el trabajo de la inteligencia.

 

Deja un comentario