Hay Festival para escritores

Habla Martín Amis

 

TALLER DE NARRACIÓN

Martin Amis, el celebrado escritor inglés autor de “El libro de Raquel” y “Campos de Lóndres” habló en el Hay Festival Arequipa, en el Teatro Municipal, guiado por las inteligentes preguntas de Peter Florence, el director mismo del Festival. Al final, en un breve momento de buena suerte pudimos conversar con él para hacerle solo algunas preguntas en relación a su trabajo de profesor de escritores.

P. Usted además de ser un reconocido escritor dirige Talleres de Escritura Creativa en Inglaterra. ¿Podría decirnos qué se puede enseñar en un Taller y qué no se puede enseñar?

R. No se puede enseñar la genialidad. Todo escritor tiene al menos un poquito de genio. Eso se puede ver en diferentes grados en las novelas. Pero es posible enseñar las técnicas. Y también algunas rutinas. Si quieres ser un buen escritor tienes que ser un buen lector. Imposible exagerar la importancia de la lectura, cuánto tienes que leer. La lectura es tu destino y tu alimento.

Pero un escritor tiene una manera especial de leer: nunca te debes identificar con los personajes, con las historias. Cuando lees “Orgullo y Prejuicio” no te puedes identificar con Elizabeth Bennet o con Fitzwilliam Darcy, identifícate con Jane Austen. Siempre identifícate con tu autor. Siempre pregúntate cómo ha enfrentado sus problemas, cómo se ha sentido cuando llega al momento climático de su novela. Si tiene que llevar a un personaje a cruzar una ciudad, observa cómo lo hace y por qué. Si el autor lleva al personaje a través de la ciudad es bastante obvio que quiere llevarte a ti a través de la ciudad.

Es muy difícil meter un ritmo en la página, es como si tuvieras que nadar dentro de la página; de modo que hay que preguntarse qué efecto tendrá el movimiento de las frases y de los personajes. Si tiene que ser lento o agitado.

P. ¿Cómo se trabaja ese ritmo?

Es un asunto de repeticiones. No se repiten las proposiciones, o la estructura de las oraciones. Cuando veo una misma palabra dos veces en una oración y muy cerca de esa oración, para mí es una muestra de descuido.

Por ejemplo, una regla es nunca repetir la misma palabra al comienzo de un párrafo, se crea una redundancia desagradable. Si uno tiene que repetirla de todos modos hay que repetirla al menos tres veces, para que el lector sepa que uno es consciente de esa repetición y que tiene algún propósito.

P. ¿Cuál es la diferencia entre el genio y el talento?

El genio parece algo biológico, natural, si se puede decir. No sabemos por qué Shakespeare o Navokov lo tienen y no muchos otros escritores. Uno se pregunta por qué Navokov escribió en varios idiomas diferentes y tan bien, y llegó a ser un estilista en la lengua inglesa que no es su lengua materna. No parece haber una respuesta.

El talento en cambio es algo más humano, algo con lo cual se puede tratar. Es posible incrementar el talento, hacer ejercicios, que pueden ser muy arduos pero que te ayudan en tu escritura. Hay muchos escritores de gran talento. Pero pocos genios.

 

Foto: Carmen Díaz

Deja un comentario