Castillo Forga: Centro Cultural

Carlos Zuloeta Mejía

La inconfundible figura del llamado Castillo Forga identifica a Mollendo más que cualquier otra imagen conocida; lo que el Misti para Arequipa o la Torre Eiffel para París, en su dimensión la alta estructura que se levanta por sobre las playas del litoral ha servido desde el inicio para darle al puerto su identidad visual.

Construido en los años 20 del siglo pasado por encargo de don José Miguel Forga, decaído con la suerte del empresario, vendido y vuelto a vender, fue abandonado en las últimas décadas, desde la retirada de la congregación de monjas que lo habitaba. Ahora, al parecer, la suerte lo vuelve a acompañar. Hay un proyecto en marcha para restáurarlo y convertirlo en un importante Centro Cultural.

Conversamos con el Licenciado Carlos Zuloeta Mejía, Gerente General de la Municipalidad de Islay, para confirmar la noticia.

 

¿Cómo surgió el proyecto cultural del Castillo Forga?

R. En noviembre de 2014 sale una ley que ordena al Gobierno Regional de Arequipa la expropiación del Castillo Forga. Pero uno de los lotes, son dos, el Castillo, ya estaba comprado y donado a la Municipalidad Provincial de Islay. El lote uno, que es la construcción moderna de lo que era el Monasterio que está en la parte baja del Castillo, es lo que falta expropiar y a eso se aplica la ley.

El gobierno regional de Arequipa ha ido trabajando por su parte en la expropiación, primero conversó con el propietario si lo quería vender voluntariamente, pero él ha dicho que no, y está apelando. Luego el gobierno regional ha pedido al Ministerio de Vivienda que haga la tasación oficial y ahora estamos a la espera del resultado para que el gobierno regional realice la compra. Esta semana se debe recibir ese informe y hay que avanzar con el trámite, porque el tiempo apura, la ley vence en noviembre de este año.

¿Y si no lo compran, qué pasaría?

No pasaría mucho, porque el castillo ya es de la Municipalidad. Pero, facilitaría el acceso y otras ventajas.

Kallpa, una empresa privada, compra el castillo y lo dona al municipio. Y hay un principio de las donaciones por el cual el que dona, manda, dice para qué es. En la última semana de la administración municipal anterior, se acepta la donación. Luego vino la administración del alcalde Richard Ale, y nosotros hicimos dos modificaciones a la ordenanza municipal: la primera en cuanto a la conformación del consejo consultivo, y la segunda asignarle un presupuesto, doscientos mil soles, para que inicien los trabajos.

En julio del año pasado se conformó el Consejo Consultivo del Patronato, y ellos han propuesto un Consejo Directivo. Pronto deben inscribirse en Registros Públicos y empezar los trabajos de planificación.

¿Quiénes forman ese Patronato?

Representantes de la Municipalidad de Islay, de la empresa donante Kallpa, del Ministerio de Cultura, y del gobierno regional de Arequipa. Ya están nombrados.

Lo primero que tienen que hacer, al margen de que se compre o no el lote uno, es elaborar los términos de referencia —qué se debe incluir en la restauración— y según eso un perfil de inversiones.

¿Y qué habrá en el castillo cuando concluya el proyecto?

Eso lo tiene que ver un especialista. Pueden ser salas de exposiciones, o de conferencias, pero todo dedicado a la cultura. El que elabora los términos de referencia tendrá que ver qué se puede construir, habilitar, reforzar y qué es intocable; y además qué se puede hacer o no hacer en cada ambiente. Por eso tiene que ser una persona que sabe de los reglamentos del Ministerio de Cultura y al mismo tiempo un profesional que nos diga qué es necesario y para qué.

Galería de arte, por ejemplo, pienso que ya la tiene en la Estación Cultural del ferrocarril, para qué más…

La Estación Cultural no es propiedad del Estado.

Cuando la gestión que dirige Richard Ale empezó, como todos los mollendinos creíamos que era de Mollendo. A los dos o tres meses me llega una carta preguntando si vamos a renovar el contrato de la Estación o no. Yo digo, qué contrato. Nos ponemos a averiguar, y por más que el municipio ha gastado dinero en la refección, resulta que la Estación no es nuestra sino de Perú Rail. Y encima ya no la quieren alquilar.

Tuvimos que hacer trámites a alto nivel para lograr que nos amplíen el contrato, aceptaron a regañadientes, pero solo hasta que termine la gestión de Richard Ale.

Pero hasta ahora no se acercan para firmar el nuevo contrato. Aunque lo seguimos usando para eventos culturales, estamos en el limbo.

¿Y el Hotel de Turistas, no se puede habilitar?

Ha sido declarado inhabitable. Hay que demolerlo.

Hacer algo allí cuesta varios millones de soles, y lo queremos hacer. Pero tenemos limitaciones con el reglamento de construcciones de Mollendo, no se puede construir para arriba. Ahí podríamos hacer una sala de cine y un auditorio y un centro comercial.

¿El castillo no da para un auditorio?

Son ambientes relativamente chicos. Eso ha sido una casa familiar. El Museo Chiribaya que tenemos en la Estación Cultural sí podríamos trasladarlo al Castillo Forga, por ejemplo.

Se dice, sin embargo, que Forga hacía pequeños recitales de música de cámara en su casa…

Cosas chicas sí se podría hacer, probablemente una orquesta de cámara o un solista. Y con poco público. Pero no hay dónde ni como meter una sala de conciertos.

Nuestro alcalde Richard Ale tiene una mente abierta a estos asuntos. El año pasado trajimos para el aniversario de Mollendo a Alberto Barro y varios artistas internacionales. Esperamos traer a Alejandra Guzmán el próximo año. Y estamos pensando invitar a Andrea Boccelli para inaugurar el castillo, en un escenario al aire libre con el público en la playa, por ejemplo.

Se puede hacer conferencias, pero muy especializadas. Necesitamos para eso un asesor cultural que combine nuestras limitaciones con nuestras necesidades de crecimiento artístico y cultural.

Y si se logra expropiar el lote uno, al costado, ¿se podría construir allí el auditorio?

No creo que nos permitan construir nada que desmerezca al castillo. Que no vaya con su estilo. Eso serían áreas verdes, un anfiteatro quizá. No sé.

Finalmente, ¿cuánto hay que esperar para que el Castillo esté convertido en centro cultural mollendino?

Eso puede tomar dos o tres años. Se requiere mucho dinero y no tenemos presupuesto, ni lo tiene el gobierno regional. Hay que gestionar partidas adicionales, o pedir la cooperación de la empresa privada o de la cooperación internacional. Es un proyecto grande, de muchos millones, pero sí te digo que vamos a hacerlo. Richard Ale está empeñado en hacerlo. Ya hemos dado los primeros pasos. Estamos concentrados en la compra del lote uno, en llegar a un acuerdo con el propietario y adquirirlo, o caso contrario que el gobierno regional proceda a la expropiación. Son unos trescientos metros cuadrados, pero nos facilitaría mucho la refacción y el posterior uso del castillo.

Lo mejor de todo es que el Castillo Forga ya es propiedad de Mollendo. Eso no lo mueve nadie.

 

 

 

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