HAY FESTIVAL AREQUIPA 2016

Invitado: JEREMÍAS GAMBOA

 

 

UNO

 

Una de las buenas cosas del Hay Festival es que saca a la literatura peruana por unos días lejos de Lima. Quizá no todos lo aprecien lo suficiente, pero quizá a algunos de los escritores invitados les interese saber lo que se piensa fuera de su entorno sobre lo que están publicando.

Otra buena cosa es que a nosotros nos obliga a prestarle atención a libros que por lo común, mejor conectados que estamos con la literatura internacional, no leemos, hay que ser sinceros. Les pregunté a mis amigos sobre los escritores que llegan, y la mayoría confesó no conocerlos bien, y no se diga que son malos lectores. Medio que vivimos espalda contra espalda entre Lima y Arequipa.

Jeremías Gamboa ha sido un descubrimiento para mí, y lo agradezco. Leí hace un par de semanas “Contarlo todo” de un tirón y con la creciente convicción de que es una buena novela.

 

DOS

Intenté entrevistarlo. Le escribí:

“Contarlo todo” es un título prometedor, “Qué es TODO lo que tiene que contar?”, se pregunta el lector, y apenas lo hace ya está enganchado. ¿Pensaste en el título desde el comienzo, tuviste un título provisional?

No, hasta ahora los títulos de los libros que he escrito han aparecido solo al final del proceso de escritura. Tuve diferentes títulos para la novela que escribía sobre la  vida de Gabriel Lisboa: casi todos tenían que ver con el día en que empezabas a hacer algo o en que te planteabas el inicio de la gran aventura. De todos ellos el que fue quedando fue “Un día para contarlo todo” porque eso es lo que busca Gabriel durante toda su vida: ese momento en que sea capaz de dirigir el lenguaje hacia su pasado y decir su vida. Cuando ya el libro estaba casi terminado quedó el título más corto de Contarlo todo. Por supuesto no es literal, es imposible contarlo todo, pero lo que me gustaba de él es que evidencia una actitud, la de alguien que cree por un momento o por un lapso de tiempo que puedo hacer eso, que puede abarcar la totalidad de su vida hasta entonces y dar cuenta de ella en todas sus dimensiones (afectiva, vocacional, amical, identitaria). Por eso quedó”.

 

TRES

“Entonces resulta que todo era así. Consiste simplemente en colocar sobre la pantalla que me llamo Gabriel Lisboa y que no se trata de un nombre parecido al mío o de un álter ego producto de la combinación de nombres y apellidos de otros personajes que me gustaron de otros libros y que significan algo especial para mí. Mi nombre no significa nada. Simplemente me llamo Gabriel Lisboa y tengo veintinueve años. O, mejor aun, estoy muy cerca de cumplir los treinta y siento de pronto que al fin he perdido el miedo a cumplirlos. Y también diré que ahora, con esta liberación y esta energía que me dispara los dedos sobre las teclas, tengo la sensación de que al fin empiezo a ver las cosas y a entenderlas, de que las puedo tocar. ¿Por qué me bloqueé durante tantos años?, me pregunto. ¿Por qué ahora tengo las ganas de sentarme a escribir esto y simplemente me siento y lo escribo? ¿Qué cosa me permite ahora unir cada una de estas palabras con la sensación de que al fin vencí a alguien o a algo dentro de mi cabeza y de que cada letra que pongo es pertinente y cae justa y para siempre en la página? Sin duda parte de la razón la debe tener Lou Reed. Reed cantando “I’m so free” pero sobre todo “Begenning to see the light”; Lou Reed gritando como un energúmeno disociado de sí mismo, desafinado. Quizá se trate simplemente de eso, de que he aprendido finalmente que la cosa es hacer y no juzgarme. Eso es. De vencerme escribiendo. Y basta”

(Pág. 18 de “Contarlo todo”).

 

CUATRO

“Contarlo todo” es un relato metaficcional, porque dentro del relato se cuenta la forma como se escribe el relato, el modo de encarar la construcción de una novela que al mismo tiempo es la construcción de una identidad. El narrador es lo que escribe.

A diferencia de “La distancia que nos separa” de Renato Cisneros, en la que el narrador construye su identidad revisando el pasado o reconstruyéndolo, la novela de Gamboa la construye mirando hacia adelante bajo el impulso de una pasión. O de una vocación.

Pero “metaficcional” puede ser un término distractor, tan distractor como “autoficción”. Ambos pretenden anular la distancia entre la literatura y la vida sabiendo que es imposible anularla. Buena treta de la técnica que ya ensayaron Chaucer con “Los cuentos de Canterbury”, Laurence Sterne con su Tristam Shandy, Unamuno con “Niebla”, varios cuentos de Borges, Joyce en el “Retrato del artista adolescente”, Sábato en “Sobre héroes y tumbas”, Tobias Wolff, Miller en los Trópicos; que Glass, Barthes y Genette han teorizado lo suficiente; y que ha arribado a nuestras costas en olor de posmodernidad para dar sus mejores frutos en Lima.

“Contarlo todo” esquiva con elegancia e imaginación la trampa de la teoría y nos deja “una novela muy bien escrita, muy bien construida, que muestra una seguridad sorprendente”, como dijo Vargas Llosa. Una novela que se lee con placer y gratitud.

 

CINCO

Ahora Jeremías Gamboa es un maestro, dicta Talleres de escritura en Lima. Copio de su muro el siguiente aviso:

“LEER PARA ESCRIBIR 2017

Taller de análisis narrativo

¿De qué se ocupan las ficciones? ¿Para qué sirven y para qué sirve la narrativa de ficción? ¿Cuál es la verdad que refieren y de qué materiales está compuesta? ¿Cómo la rastreamos en un texto y de qué manera nos modifica? ¿Cómo la encuentran o la construyen los escritores? En este taller vamos a analizar varias de las mejores ficciones –cuentos y novelas– y nos vamos a preguntar por el papel que juega la literatura en nuestro tiempo y en nuestras vidas. Desentrañaremos el sentido de las narraciones y analizaremos cuidadosamente los mecanismos formales o los recursos técnicos mediante los cuales los escritores alcanzan textos con autoridad y soberanía. Si el arte de escribir ficciones pasa por leer bien lo que escribimos, este taller se puede entender como un curso de despegue para emprender el oficio de la escritura creativa.

Dirigido por: Jeremías Gamboa”.

¿No les gustaría estudiar con él?

 

SEIS

 

El viernes próximo a las seis de la tarde voy a tener el gusto de conversar con Jeremías Gamboa y con Renato Cisneros en el Teatro Municipal. Gracias al Hay Festival 2017.

Deja un comentario