Pasaron los buenos tiempos

Entrevista al pintor Willi Mamani / Por Oswaldo Grabito

Willi Mamani Benique, artista plástico arequipeño egresado de la Escuela de Artes de la Universidad Nacional de San Agustín, ganó el Primer premio del XVII Concurso Nacional de Artistas Jóvenes 2008, con la obra titulada “Preso en tu oscuridad”, obra que se encuentra en el libro recién publicado por la UNSA “Arte premiado”. Dialogamos con el artista.

 

OG: ¿Cómo fueron tus inicios en el mundo del arte?

WM: Bueno, yo empecé estudiando en la escuela Carlos Baca Flor. Cuando estaba en el colegio gané un premio escolar: me dieron una beca de dibujo y pintura en el año 96. Mi profesor era Omar Zevallos, él me enseñó pintura.

En 1999 ingresé a la Universidad Nacional de San Agustín y terminé en el 2003.

OG: En cuanto al mercado del arte ¿en qué momento empezaste a vender?

WM: Empecé a trabajar cuando estaba en cuarto año. En el 2002 hice pequeños cuadros. Luego trabajé con una señora cuando estaba en quinto año, a mediados del 2004 conocí a Giovanni, un marchante italiano que vivía en Arequipa, que ya conoces, y empecé a trabajar con fuerza. Y en el 2005 alquilé un taller en el centro y me dedico a partir de entonces al cien por ciento a la exportación.

También en Arequipa he vendido bastante, en Lima también.

OG: ¿Con cuántos marchantes llegaste a trabajar y al mes cuántas obras producías?                                                                                                             

WM: Llegué a trabajar con seis marchantes en los mejores momentos, al mes producía cuatro cinco obra. En un mes llegué a producir siete, pero eso ha sido un record inigualable.

OG: ¿Qué lugares tuvieron como destino la producción de tus obras?

WM: Se fueron primero a Argentina; de ahí empecé con México y todo lo que es Centroamérica, Estados Unidos, Ecuador, Colombia y una en Chile.

OG:  En cuanto a tu nivel de ingresos, ¿podrías decir un promedio aproximado?

WM: Un promedio de mil a dos mil soles mensuales. En esos tiempos que vendieras un cuadro ya te salvaba el mes. Si te vienen dos tres ya sube más.

OG: ¿Los artistas tienen Seguridad Social, tienes un seguro?                                                                                                                                                                                   

WM: Pocos. Los que trabajan además en otra cosa lo tienen. El arte no tiene seguro, pero si trabajas para una empresa o en la Universidad, si tienes seguro. Pintores que trabajan en otra cosa sí tienen seguro, pero como pintor no, ninguno. Yo tengo seguro pero es por mi trabajo complementario.

Lamentablemente la situación económica obliga hacer otra cosa.

Yo conozco varios pintores que pintan lo que más les gusta, pero no necesariamente venden. La realidad es esa, no siempre lo que se pinta se vende. Algo que no enseñan en las escuelas es a marquetearse.

OG: ¿Piensas que los arequipeños consumen arte?

WM: Están consumiendo arte, pero arte barato y de no buena calidad, el de menos precio.

He conocido gente que compra arte, que le gusta tener algo diferente en su casa. Pero la actual situación económica dela mayoría en Arequipa no es de las mejores como para darse un lujo, prefieren tener una lámina que está a cinco o diez soles.

OG: Haciendo una comparación en el tiempo desde que iniciaste tu carrera artística en el 2004, ¿cuál es el panorama que veías en relación a la primera década de este siglo XXI?

WM: Veía buenos pintores en esa época. En mi caso, yo tuve la suerte de que mis trabajos se vendieran y eso me impulso a seguir trabajando, y cuando saqué mi taller en el centro vi que había oportunidad de seguir trabajando en esto, porque en los 80-90 venía gente, no solo marchantes, sino gente de otros lados que también querían comprar arte. Había mercado.

Había buenos concursos nacionales en comparación con ahora. Hoy hay la tercera parte de lo que había en esos tiempos: Michell desapareció, Unámonos también, lo mismo que el concurso de la Alianza Francesa, Pasaporte para un Artista. Había uno de la Telefónica que yo recuerdo que pocos ganaron; era el premio cinco mil dólares. Michell se mantuvo hasta el 2003 o 2004, de ahí desapareció.

Solo los de acuarela se mantuvieron un par de años más, de ahí desaparecieron.

Había más apoyo al arte.

OG: ¿Influyó la caída del mercado del arte que provoco la crisis económica de Estados Unidos?

WM: Bueno, creo que influyó, pero no determinó la crisis nacional del mercado de arte. Pienso que se le ha saturado con los temas; es mi opinión. Muchos bodegones, paisajes, temas comerciales, pero nada creativo. Sumado a la crisis de Estados Unidos ha hecho que bajara el mercado.

OG: Estamos en el 2018 ¿Cómo ves en estos últimos años la pintura en Arequipa?

WM: Se ve un cambio, pero pienso que todavía no hay un arte de envergadura, que tenga un peso visual, un argumento, un estilo definido.

No ha bajadola calidad técnica, se mantiene, pero tampoco prospera. En Arequipa hay muy buenos pintores con buena técnica

OG: Entonces, ¿qué le falta al artista arequipeño?

WM: Creatividad, arriesgar más. Pero eso tiene un costo lamentablemente.

Hoy en día los pintores prefieren pintar cosas comerciales para subsistir y dejar de lado la propuesta, no se investiga porque se tiene que trabajar en otra cosa.

Eso es un dilema que se viene arrastrando cada año, Arequipa carece de un mercado de arte. Para empezar, no hay galerías, solo son exhibiciones al paso, no es galería; ahí ves en Galerías Gamesa, en el Patio del Ekeko, o en los moles que exponen un par de semanas. Eso no es galería, no es difundir el arte.

Tiene que haber una galería o varias donde la gente va y observa. Solo tenemos el Centro Cultural de la Universidad San Agustín que lo han arreglado, la Alianza Francesa, el Cultural. No hay galerías comerciales, así los empresarios no van a apoyar el arte, difícil.

OG: ¿Quiénes crees que son los críticos de cultura en Arequipa?

WM: No hay verdaderos críticos de arte en Arequipa como si los hay en Lima. Solo unos cuantos que opinan y creen ser críticos, pero no hay realmente gente preparada.

Deja un comentario