Necesitamos un Arguedas pintor

Entrevista a Percy Hurtado, por Flor de Romaña

La Escuela de Artes de la Universidad Nacional de San Agustín ha traído a la historia última del arte arequipeño importantísimo aporte, al modernizar la enseñanza y la práctica del arte local. Pero pocos saben de sus comienzos. Es una gran oportunidad poder dialogar con el artista Percy Hurtado, uno de quienes participaron en esa empresa fundacional.

 

¿Cómo se forjó su historia como artista?

Estudié en el colegio Manuel Muñoz Najar con un profesor de apellido Torres quien pintaba muy bien; posteriormente descubrí mi vocación, idea a la que mi familia se opuso.

Fui alumno de Manuel Morales Guzmán. En 1952 terminé en el colegio Independencia Americana; en 1953 ingrese a la Escuela Carlos Baca Flor donde estudie seis años y fui el único y primer egresado de la especialidad de Artes, mi padrino fue Carlos Trujillo Mejía. Pero a la vez realicé estudios de primer y segundo año de letras en Historia Geografía y Ciencias Sociales en la UNSA y más tarde obtuve el grado de bachiller.

Ingresé como profesor auxiliar en 1954, posteriormente obtuve un doctorado en Historia Geografía y Ciencias Sociales. He realizado 35 años y seis meses de trabajo universitario.

¿Qué recuerdos tiene usted del turbulento año 1950?

Estaba en tercer año de media en plena de la dictadura de Manuel A. Odría se dio un movimiento de izquierda y aprista que estaba en desacuerdo con el gobierno autoritario de turno.

Participe como cualquier estudiante, era un movimiento estudiantil básicamente, pero la muerte de un compañero en enfrentamientos con la policía cuyo cuerpo fue paseado por las calles de Arequipa dio inicio a la Revolución de Arequipa de 1950.

¿Qué exposiciones ha realizado?

Por mi afición logré algunas exposiciones en Estocolmo Suiza, en Madrid España, EEUU, Naciones Unidas Nueva York donde se vendieron todos los cuadros. Expuse también en Colombia Medellín, en Chile, en la Paz Bolivia y en el Perú.

Háblenos un poco de sus exposiciones en Arequipa.

Mi última es la exposición individual número 31 en estilo impresionista, la temática que expongo es Arequipa de los años 50, 60,70. La mía es una pintura de carácter documental ya que la mayoría de estos temas han desaparecido o se ha transformado en edificios de cemento.

¿Alguna vez perteneció a alguna asociación de artistas?

No, pero en 1964 cree el grupo de arte Vinatea Reynoso financiado por la Universidad Nacional de San Agustín, de los que sobresalieron Saúl Quispe Fernández, Mauro Castillo Gamarra, Víctor Turpo, entre otros.

¿Quiénes fueron sus profesores que más recuerda?

Oldratti, un italiano especialista en pintar flores; Carlos Trujillo en Paisaje; José M. Uria en óleo y Alejandro Núñez Ureta en acuarela.

¿Cómo inicia usted el programa de Artes en la Universidad Nacional de San Agustín?

En 1979 estaba de rector Manuel Zevallos Vera, así que le señale la posibilidad de abrir este programa y estuvo muy gustoso de autorizarlo, pero él quería una Escuela de Artes que tuviera música, teatro, danza, dibujo y pintura; así que la pianista Marcia Loo se hizo cargo de música, Saúl Quispe de dibujo y pintura, pero no hubo quien llevara el área de teatro y danza.

Solo pude enseñar los dos primeros años a la primera promoción ya que me nombraron director de la Escuela de Historia. Actualmente sigo investigaciones en historia, vulcanología, geografía, sismología, climatología, dibujo y pintura; en lo cual sigo trabajando.

¿Qué opina del arte en Arequipa?

La pintura en Arequipa está en plena eclosión.

En 1920 destaca el artista Vinatea Reynoso que es representante del indigenismo en el sur del Perú, fue un artista muy superior, como Sabogal en Lima. En 1930 surge el grupo Arequepay formado por Málaga, Trujillo, Morales Guzmán, Casimiro Cuadros.

En 1960 a 1964 sigue la tendencia impresionista de las casonas, callejuelas, campo, sus paisajes, arquitecturas, interiores de casonas que obedece a una moda extranjera, lo que permite una pintura decorativa hasta 1980.

¿Cómo cree que la pintura Arequipeña podría trascender?

Lo que nos falta es dominar la figura humana para poder representar la problemática social y esta ausencia era antes superada llevando a los alumnos a la Morgue de Arequipa para que realicen estudios de anatomía por tres años durante la carrera de Artes.

No hay trascendencia porque los concursos de arte en Arequipa han direccionado su pintura a lo decorativo y es algo de que debemos superar.

¿Cree que hay pintura moderna o contemporánea en Arequipa?

Si, la hay, pero copiada; ¿por qué no se crea algo propio algo nuestro?, ¿qué le falta al artista para ser creativo? Conocimientos, cultura, lectura y emoción social porque técnicamente es magnífico.

En el óleo o la cartulina como la acuarela el soporte es determinante, pero con el collage se deja atrás el soporte y se niega la realidad, se despega la obra del soporte y esta puede estar colgada, o ser puesta en el suelo o expuesta de diferentes modos lo que abre una nueva posibilidad de arte: por ejemplo, un artista en una galería por medios físicos evapora agua luego la condensa y crea una nube; por tanto, el mundo está variando vertiginosamente y actualmente es muy difícil encontrar originalidad y creatividad.

¿Cómo cree usted que podemos lograr una identidad en pintura?

  1. Conociendo la historia del Perú y la de Arequipa con estudios en teatro, música, antropología entre otros, y así poder lograr una nueva expresión artística.

Un ejemplo de lo que debemos cambiar es lo que ha sucedido en el espectáculo maravilloso de Clausura de los Panamericanos que ha sido ejecutado por un español y una dama italiana: han sido muy vistosos y mucho oro, pero todo con un terrible centralismo en Lima, la participación de provincias ha sido cero.

El pintor debe tener la pintura como un medio para subsistir y la única forma es tener dos tipos de producción: una decorativa para poder vivir y otra conceptual y social para poder expresarse libremente.

Miguel Ángel logro trascender por estar imbuido en el hiperintenso dominio de la religión de aquellas épocas, por tanto creó la obra “El juicio final” que expresaba el sentir de esos tiempos.

¿Qué opina del papel de la mujer en el arte?

Recuerdo a Ema Zegarra, Flora Pérez, Victoria Vera, entre otras.

Entre los alumnos de las promociones del 60 y 64 el cincuenta por ciento eran mujeres. El problema es la fama de baja rentabilidad de la carrera y por último el rol de madres que se ve afectado por un machismo apremiante entre nuestra realidad.

¿Qué opina de la acuarela actualmente?

Es una técnica más difícil que el óleo por su mismo soporte, la cartulina, que es más frágil, la calidad del color, la cantidad de agua; para hacer una acuarela hay que pintar un mismo tema 5 o 6 veces, hay que matar mucho para logar algo bueno. Es una técnica rápida, ligera, pero que exige mucha práctica.

Tenemos una equivocada vanidad local que hoy se disipa con internet que ha abierto nuevas puertas que nos permiten ver técnicas y obras de todo el mundo y así poder admirar obras de gran calidad que ponen más alta la valla.

¿Qué cree usted que nos hace falta para poder cambiar nuestra realidad social?

Tenemos que cambiar como sociedad, desterrar la corrupción y esperar de seis a siete años para ver cambios ya que no serán inmediatos. Pero para ello necesitamos gobernantes de calidad y tenemos que quitar el soborno como parte de nuestra cultura.

Por otra parte, tenemos la creación de robots que nos están reemplazando cada vez en más áreas de la industria, y ya no hay la preocupación por crear hombres con más conocimiento. Pero a los robots ya solo les falta temperatura, tan magnifica es la especie humana que se cree que ella misma se destruirá y solo queden queloides, yacarés, etc. y vuelvan a reiniciar el proceso de evolución.

Debemos dejar la hipocresía de lado, aceptar nuestros orígenes y superar nuestras diferencias como país pluricultural. Necesitamos un Arguedas en Pintura. Por todo esto para poder pensar desprejuiciadamente hay que leer mucho.

 

 

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