Sami y los Innombrables

LA PEQUEÑA REENCARNACIÓN DEL ROCK, por Víctor Miranda Ormachea

¿Y si hubiese una leve esperanza? ¿y si aún pudiésemos creer que hay salvación? ¿y si el no fuera sí? A estas incertidumbres parece responder la pequeña Sami Masías, quien a sus cortos 12 años ha empezado a predicar en diversos escenarios la que parece ser la religión que ha adoptado: El Rock

A veces resulta esperanzador aferrarnos a la ilusión, aún a sabiendas de que pecamos de ingenuos, esa sensación de felicidad que nos invade cuando creemos que el mundo es un poco menos oscuro, aunque sea por unos segundos, resulta tan placentera que termina siendo impagable.

Algo así sucede cuando se tiene la oportunidad de presenciar a Sami y los Innombrables, la novísima agrupación rockera liderada por una niña – posiblemente la primera en la historia del rock local – ávida de música e impetuosa por propagar entre los jóvenes una visión muy particular de lo que significa el rock.

Sami ha nacido en el rock, ha sido alimentada con rock, ha dormido con rock y ha soñado con rock, no resulta extraño comprender por qué una niña ha decidido hacer de esta música su predicamento cuando descubrimos que su padre es Diego Masías, vocalista e instrumentista de diversas y reconocidas bandas de rock locales, como Distorsión o Los Austin, quien ahora la acompaña y apoya en su aventura musical; y es que para Sami el rock es algo cotidiano, ha crecido entre guitarras y baterías, entre consolas y amplificadores, teniendo como ejemplo a las bandas de su padre, de sus tíos, de los amigos de la familia y de cuanto combo rockero haya pasado por Arequipa. La sala de ensayos y estudio de grabación de Diego Masías ha sido la cuna de Sami y la música que allí se ejecutaba fueron sus arrullos, por ello la sangre de esta niña hierve en rock, sobre todo en rock clásico y hard rock, por ello su predilección por interpretar piezas de Riff, Pappo’s Blues, The Cult, Flamin’ Groovies, Rolling Stones o The Kinks entre otros que satisfacen su melomanía, que día a día va ampliándose.

Sorprende más la intención de Sami cuando nos enteramos que cuenta con todo el apoyo de su familia y que, lejos de dejarse llevar por los gustos malhadados de los niños de su generación, ella ha sabido reconocer en la música de sus padres y abuelos al fundamento de su corta existencia. Sami empezó su viaje sonoro cuando interpretó una canción en un cumpleaños familiar, ganándose el aplauso y admiración de todos, por lo que se le ha permitido potenciar su talento con presentaciones en diversas locaciones acompañada de Diego Masías en el bajo, Diego Zevallos en la guitarra y Cocó Herrera en la batería.

Bautizados como Sami y los Innombrables, la banda ha participado ultimadamente en el denominado “Enclaustre Sonoro 4” cosechando muchos más seguidores; por lo pronto Sami no piensa cruzarse de brazos y aprovechando las vacaciones grabará un par de temas propios que promete avasallarán en el verano, también ha decidido llevar su pasión por el rock a ámbitos sociales y mediante un proyecto emprendedor pretende difundir el rock entre otros niños a fin de presentarles la oportunidad de elegir su propia música y no solo dejarse llevar por lo que les ofrecen los medios y las redes sociales. Ardua tarea para una niña que por ahora lleva consigo las esperanzas de todos los que alguna vez creímos en el rock.

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