La calma

Por: Raúl Romero

¿Es posible vivir calmado en la ciudad de Arequipa? El ajetreo cotidiano, el ruido de los cláxones y la velocidad cada vez más frenética parecen indicarnos que es imposible, que debemos resignarnos a una forma de vida ansiosa.

He olvidado la última vez que hice una pausa en mi jornada y me detuve a observar a mi alrededor. Siempre estoy pensando en lo que debo hacer a futuro: qué pendientes tengo en el trabajo, qué película debo ver, qué lugar tengo que visitar. He colmado mi día de experiencias tan diversas, que de pronto estas han perdido todo sentido, no me saben a nada.

En ocasiones, en la Ilíada, cuando un héroe como Aquiles o Ulises están dominados por la furia o el miedo, aparece la diosa Atenea para serenarlos y equilibrar su impetuoso ego. En esta ciudad, entre las combis y los centros comerciales, entre los ringtones y los wasaps, ¿quién o qué ocupará el lugar de la hija de Zeus? ¿Quién o qué detendrá el implacable reloj empresarial?

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