Arte de denuncia

Entrevista a Marcelino Chino, por: Marylin Cotrado Pauro

En Cusco, en los alrededores del Mercado Central, existen oficinas informales de empleos que son en el fondo centros de captación de muchachas desempleadas y urgidas de trabajo para llevarlas a los centros mineros informales de todo el sur, a prostituirse. Operan a ojos vista de las autoridades y sus anuncios trazados en modestas hojas bond están a la luz apenas disimulados.

El artista Marcelino Chino Pari, egresado de la Escuela de Bellas Artes, actualmente Universidad Nacional Diego Quispe Tito, con numerosos premios nacionales e internacionales, ha presentado en una exposición reciente una inusual obra que toca el problema bajo el título “Se necesitan víctimas”. Le preguntamos al respecto:

 

¿Por qué elegiste este delicado tema para tu obra?

Esta obra de arte hace alusión a las chicas de compañía que laboran en algún Nigh club donde ofrecen sus servicios. Muchas jóvenes —incluidas menores de edad— caen en redes de los reclutadores y son llevadas a lugares de minería Ilegal, donde son obligadas y ofertadas como mercancía. Frente a un estado ciego, sordo y cómplice de lo que ahí sucede creí necesario presentar para de muestra un botón.

Pero son personas que están llenas de sueños y las circunstancias y la necesidad de trabajo las llevan a ganarse la vida de esa manera.

La necesidad y la falta de oportunidades hace que un sector de la población femenina de Cusco sea vulnerable y se vea obligada a tener que aceptar cualquier propuesta laboral.

¿Tu arte se puede considerar comprometido?

R: En una sociedad acostumbrada a la crueldad como norma general, que considera que la voracidad material es una virtud y la fealdad es sinónimo de veracidad, mi trabajo explora el esteticismo como el potencial para irritar.

Mi práctica abre espacio para la contemplación y la pausa a través de un proceso lento que implica deconstruir imágenes y formas del mundo exterior y la subsiguiente reconstrucción llena de alusiones codificadas, metáforas y símbolos. Yo creo un lenguaje visual simple que habla de los momentos de hetorotopía de una realidad alternativa.

El arte contemporáneo para mí es el reflejo del momento que nos toca vivir como sociedad, al mismo tiempo es una ruptura y fusiones de corrientes y estilos ya establecidos.

(Maestría de Artes, UNSA)

Deja un comentario