Los antónimos del verbo mentir

Por Ale Roel Huillca Ayma

Si buscamos verbos como “abrir” y “limpiar” en el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), encontraremos diversas acepciones, así como sus respectivos sinónimos y antónimos. Pero si hacemos lo mismo con el verbo “mentir”, únicamente encontraremos sus acepciones y sus sinónimos mas no antónimos. ¿Qué quiere decir ello? ¿Es que acaso no existen antónimos para el verbo mentir? En el presente ensayo, y con base en las publicaciones de dos autores peruanos, sostenemos que el verbo mentir no solo tiene uno, sino hasta tres antónimos; los cuales, si bien no se han popularizado, podrían popularizarse e ingresar -en el mediano plazo- al Diccionario de la RAE si las usamos en nuestra vida diaria.

En primer lugar, tenemos el término “ortologar”. Marco Aurelio Denegri, en su artículo titulado “¿Cuál es el antónimo de mentir?”, publicado en el diario El Comercio el 23 de julio de 2012, señala que este vocablo fue creado por el ilustre psiquiatra Carlos Alberto Seguín. Dicho término provendría del prefijo orto, que quiere decir recto, derecho, correcto; del sufijo logos, que quiere decir palabra; y del sufijo ar, que es el formante del infinitivo verbal. Es decir, “ortologar” significaría hablar correctamente, verazmente o, en otras palabras, decir la verdad.

El segundo lugar, tenemos el vocablo “veracear”. En el mencionado artículo, Denegri afirma que dicho término fue una propuesta del destacado psiquiatra, vallejista y vargasllosista Max Silva Tuesta. El precitado vocablo provendría de la palabra veraz, que se usa para designar a la persona que profesa siempre la verdad. Es decir, “veracear” vendría a significar decir la verdad.

En tercer lugar, tenemos la palabra “veritar”. Dicho vocablo fue propuesto por Ego Silva en su libro Veritar: decir la verdad, publicado en el 2018. El referido vocablo, para el cual el autor incluso plantea la conjugación en tres idiomas (español, italiano y portugués), tendría su origen en el término latino veritas, que significa verdad. En ese sentido, “veritar” sería “decir la verdad”.

Ahora bien, si los antónimos antes mencionados existen, ¿por qué no se han popularizado? De acuerdo con Denegri y Silva, la respuesta tiene que ver principalmente con aquello que ha predominado en la historia de la humanidad: la mentira. Al respecto, Denegri, en uno de sus programas de “La función de la palabra”, incluso llegó a decir que “nada le ha sido más ajeno al ser humano que la verdad” y, por el contrario, “nada le ha sido más familiar [al ser humano], más común y corriente, que la mentira”.

En este escenario, ¿qué podríamos hacer? Desde nuestro punto de vista, por lo menos dos cosas. Primero, ir contra la corriente. Es decir, luchar contra esa inclinación a la mentira que parece sernos connatural. Segundo, usar estos vocablos en nuestra vida diaria, vale decir, en nuestros escritos y en nuestras conversaciones. Esto último permitirá que dichos términos puedan difundirse y -en un futuro mediato- ser admitidos por la RAE, pues uno de los requisitos para que una palabra sea incorporada en el Diccionario de la Lengua Española es que tal palabra sea utilizada por un número importante de usuarios.

Como podemos ver, en nuestra lengua existe no solamente uno, sino por lo menos tres antónimos para el verbo mentir. Esto es, existen palabras para expresar que decimos la verdad. Si bien no se han popularizado, podrían hacerlo y ser reconocidas por RAE si las empezamos a usar y a ponerlas en práctica como valores de nuestro día a día.