{"id":296,"date":"2013-04-19T13:15:33","date_gmt":"2013-04-19T13:15:33","guid":{"rendered":"https:\/\/altodelaluna.com\/wp\/2013\/04\/19\/leer-a-garcilaso-2\/"},"modified":"2013-04-19T13:15:33","modified_gmt":"2013-04-19T13:15:33","slug":"leer-a-garcilaso-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/altodelaluna.com\/wp\/2013\/04\/19\/leer-a-garcilaso-2\/","title":{"rendered":"Leer a Garcilaso"},"content":{"rendered":"<p \/>\n<p \/><img decoding=\"async\" src=\"images\/stories\/garcilaso de la vega.jpg\" border=\"0\" align=\"left\" \/>Sorprendentes fragmentos de una obra fundamental para los peruanos  <!--more-->  <\/p>\n<p><span style=\"line-height: 1.3em;\">Garcilaso de la Vega naci\u00f3 un 12 de abril. Autor del libro que representa la partida de nacimiento de nuestra cultura mestiza peruana, \u201cLos Comentarios Reales\u201d, es sin embargo uno de los menos le\u00eddos. Casi todas las Bibliotecas Escolares de Arequipa poseen ejemplares de ese libro en una edici\u00f3n del Gobierno Regional; suponemos que este mes ha sido de lectura y comentario obligado. Aqu\u00ed publicamos una selecci\u00f3n m\u00ednima y muy atractiva de lo que se puede disfrutar en el libro original.<\/span><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El virrey en su petaca<\/strong><\/p>\n<p>El virrey don Francisco de Toledo, gobernando aquellos reinos del a\u00f1o 1572, quiso hacer la conquista de los Chirihuanas (como lo toca muy de paseo el padre maestro Acosta, libro VII, cap\u00edtulo 28), para lo cual apercibi\u00f3 muchos espa\u00f1oles y todo lo dem\u00e1s necesario para la jornada. Llev\u00f3 muchos caballos, yeguas y vacas para criar. Y entr\u00f3 en la provincia y a pocas jornadas vio por experiencia las dificultades de ella, las cuales no hab\u00eda querido creer a los que se las hab\u00edan propuesto aconsej\u00e1ndole no intentase lo que los Incas, por no haber podido salir con la empresa, hab\u00edan desamparado.<\/p>\n<p>Sali\u00f3 el virrey huyendo y desampar\u00f3 todo lo que llevaba, para que los indios se contentasen con presa que les dejaba y lo dejasen a \u00e9l. Sali\u00f3 por tan malos caminos que, por no poder llevar las ac\u00e9milas una literilla en que caminaba, le sacaron en hombro indios y espa\u00f1oles. Y los Chirihuanas, que les segu\u00edan d\u00e1ndoles grita, entre otros vituperios les dec\u00edan: \u201c\u00a1Soltad esa vieja que llev\u00e1is en esa petaca\u201d, (que es canasta cerrada) \u201cque aqu\u00ed nos las comemos viva!\u201d<\/p>\n<p>(\u201cComentarios reales\u201d, libro s\u00e9ptimo, cap\u00edtulo \u00a0XVII: La naci\u00f3n Chirihuana y su vida y costumbres)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Mama Quilla<\/strong><\/p>\n<p>Al eclipse de la luna, vi\u00e9ndola ir ennegreciendo dec\u00edan que enfermaba la luna y que si acababa de oscurecerse hab\u00eda de morir y caerse del cielo y cogerlos a todos debajo y matarlos que se hab\u00eda de acabar. Por este miedo, en empezando a eclipsarse la luna tocaban trompetas, cornetas, caracoles, atabales y tambores y cuantos instrumentos pod\u00edan haber que hiciesen ruido.<\/p>\n<p>Ataban los perros, grandes y chicos. D\u00e1banles muchos palos para que aullasen y llamasen a la luna. Que, por cierta f\u00e1bula que ellos contaban, dec\u00edan que la luna era aficionada a los perros por cierto servicio que le hab\u00edan hecho y que oy\u00e9ndolos llorar \u00a0tendr\u00eda l\u00e1stima de ellos y recordar\u00eda del sue\u00f1o que la enfermedad le causaba.<\/p>\n<p>(Para las manchas de la Luna dec\u00edan otra f\u00e1bula, m\u00e1s simple que la de los perros. Que aun aquella se pod\u00eda a\u00f1adir a las que la gentilidad antigua invento y compuso a su Diana haci\u00e9ndola cazadora, mas la que se sigue es bestial\u00edsima. Dicen que una zorra se enamor\u00f3 de la Luna vi\u00e9ndola tan hermosa. Y que, por hurtarla, subi\u00f3 al cielo y cuando quiso echar mano de ella la luna se abrazo con la zorra y la pego a s\u00ed. Y que de esto se le hicieron las manchas. Por esta f\u00e1bula tan simple y tan desordenada se podr\u00e1 ver la simplicidad de aquella gente.<\/p>\n<p>Mandaban a los muchachos y ni\u00f1os que llorasen y diesen grandes voces y gritos, llam\u00e1ndola mama quilla (que es \u201cmadre luna\u201d), rog\u00e1ndole que no se muriese, para que no pereciesen todos. Los hombres y las mujeres hac\u00edan lo mismo. Hab\u00eda un ruido y una confusi\u00f3n tan grande que no se puede encarecer.<\/p>\n<p>(\u201cComentarios reales\u201d, libro segundo, cap\u00edtulo XXIII: Tuvieron cuenta con los eclipses del sol. Y lo que hac\u00edan con los de la luna).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La resurrecci\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>Creyeron asimismo los Incas la resurrecci\u00f3n universal. No para gloria ni pena sino para la misma vida temporal \u2013que no levantaron el entendimiento a m\u00e1s que esta vida presente.<\/p>\n<p>Ten\u00edan grand\u00edsimo cuidado de poner en cobro los cabellos y u\u00f1as que se cortaban y trasquilaban y arrancaban con el peine. Pon\u00edanlos en los agujeros o resquicios de las paredes y, si por tiempo se ca\u00edan, cualquier otro indio que los ve\u00eda los alzaba y pon\u00eda a recaudo.<\/p>\n<p>Muchas veces, por ver los que dec\u00edan, pregunt\u00e9 a diversos indios y en diversos tiempos por qu\u00e9 hac\u00edan aquello. Y todos me respond\u00edan unas mismas palabras diciendo: \u201cS\u00e1bete que todos los que hemos nacido hemos de volver a vivir en el mundo\u201d (no tuvieron verbo para decir \u201cresucitar\u201d) \u201cy las \u00e1nimas se han de levantar de las sepulturas con todo lo que fue de sus cuerpos. Y para que las nuestras no se detengan buscando sus cabellos y u\u00f1as \u2013que ha de haber aquel d\u00eda gran bullicio y mucha prisa\u2013 se las ponemos aqu\u00ed juntas para que se levanten m\u00e1s a\u00edna. Y aun, si fuera posible, deb\u00edamos escupir siempre en un lugar\u201d.<\/p>\n<p>(\u201cComentarios reales\u201d, libro segundo, cap\u00edtulo VII: Alcanzaron la inmortalidad del \u00e1nima y resurrecci\u00f3n universal).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Cabelleras<\/strong><\/p>\n<p>Las indias del Per\u00fa todas traen el cabello largo y suelto sin tocado alguno. Cuando mucho traen una cinta ancha como el dedo pulgar, con que ci\u00f1en la cabeza, si no son las Collas, que por el mucho frio que en la tierra de ellas hace la traen cubierta. Son las indias naturalmente amic\u00edsimas del cabello muy negro y muy largo, porque lo traen al descubierto. Cuando se les pone de color casta\u00f1o o se les horquilla o se les cae al peinar los cuecen al fuego en una caldera de agua con hierbas dentro.<\/p>\n<p>(Una de las hierbas deb\u00eda de ser la ra\u00edz del chuchau que el padre Valera dice. Que seg\u00fan yo lo vi hacer algunas veces, m\u00e1s de una echaban. Empero, como muchacho y ni\u00f1o, ni ped\u00eda cuenta de cuantas eran las hierbas ni cu\u00e1les eran.)<\/p>\n<p>Para mantener los cabellos dentro de la caldera que con los menjurjes herv\u00eda al fuego se echaba la india de espaldas. Al pescuezo le pon\u00eda alg\u00fan reparo para que el fuego no le ofendiese. Ten\u00edan cuenta con que el agua que herv\u00eda no llegase a la cabeza para que no cociese las carnes. Para los cabellos que quedaban fuera del agua tambi\u00e9n los mojaban con ella para que gozasen de la virtud de las hierbas del cocimiento.<\/p>\n<p>De esta manera estaban en aquel tormento voluntario, estoy por decir casi dos horas. Aunque como muchacho no lo not\u00e9 entonces con cuidado para poderlo decir ahora ajustadamente, m\u00e1s no dej\u00e9 de admirarme del hecho por parecerme riguroso contra las mismas que lo hac\u00edan. Pero en Espa\u00f1a he perdido la admiraci\u00f3n, viendo lo que muchas damas hacen para enrubiar sus cabellos: que los perfuman con azufre y los mojan con agua fuerte de dorar y los ponen al sol en medio del d\u00eda \u2013por los caniculares\u2013 y hacen otros condumios que ellas se saben. Que no se sabe cu\u00e1l es peor y m\u00e1s da\u00f1osos para la salud, si esto o aquello.<\/p>\n<p>Las indias, habiendo hecho otros lavatorios para quitar las horruras del cocimiento, sacaban sus cabellos m\u00e1s negros y lustrosos que las plumas \u00a0del cuervo reci\u00e9n mudado.<\/p>\n<p>\u00a1T\u00e1nto como esto \u2013y mucho m\u00e1s\u2013puede el deseo de la hermosura!<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El loro<\/strong><\/p>\n<p>En Potos\u00ed, por los a\u00f1os 1554 y 55, hubo un papagayo de los que llaman loro tan hablador que a los indios e indias que pasaban por la calle les llamaba por sus provincias, a cada uno de la naci\u00f3n que era sin errar alguna, diciendo: Colla, Yunca, Huairu, Quechua, etc., como que tuviera noticia de las diferencias de tocados que los indios en tiempo de los Incas tra\u00edan en la cabeza para ser conocidos.<\/p>\n<p>Un d\u00eda de aquellos pas\u00f3 una india hermosa por la calle donde el papagayo estaba. Iba con tres o cuatro criadas, haciendo mucho de la se\u00f1ora Palla (que son las de la sangre real). En vi\u00e9ndola, el papagayo dio grandes gritos de risa diciendo: \u201c\u00a1Huairu, Huairu, Huairu!\u201d (que es una naci\u00f3n de gente m\u00e1s vil y tenida en menos que otras). La india pas\u00f3 avergonzada por los que estaban delante \u2013que siempre hab\u00eda una gran cuadrilla de indios escuchando el p\u00e1jaro\u2013 y cuando lleg\u00f3 cerca escupi\u00f3 hacia el papagayo y le llam\u00f3 z\u00fapay, que es diablo. Los indios dijeron lo mismo porque conoci\u00f3 la india, con ir disfrazada en h\u00e1bito de Palla.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/p>\n<div class=\"pvc_clear\"><\/div>\n<p id=\"pvc_stats_296\" class=\"pvc_stats all  \" data-element-id=\"296\" style=\"\"><i class=\"pvc-stats-icon small\" aria-hidden=\"true\"><svg xmlns=\"http:\/\/www.w3.org\/2000\/svg\" version=\"1.0\" viewBox=\"0 0 502 315\" preserveAspectRatio=\"xMidYMid meet\"><g transform=\"translate(0,332) scale(0.1,-0.1)\" fill=\"\" stroke=\"none\"><path d=\"M2394 3279 l-29 -30 -3 -207 c-2 -182 0 -211 15 -242 39 -76 157 -76 196 0 15 31 17 60 15 243 l-3 209 -33 29 c-26 23 -41 29 -80 29 -41 0 -53 -5 -78 -31z\"\/><path d=\"M3085 3251 c-45 -19 -58 -50 -96 -229 -47 -217 -49 -260 -13 -295 52 -53 146 -42 177 20 16 31 87 366 87 410 0 70 -86 122 -155 94z\"\/><path d=\"M1751 3234 c-13 -9 -29 -31 -37 -50 -12 -29 -10 -49 21 -204 19 -94 39 -189 45 -210 14 -50 54 -80 110 -80 34 0 48 6 76 34 21 21 34 44 34 59 0 14 -18 113 -40 219 -37 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