Literatura de trinchera

Beppe Fenoglio nació el uno de marzo de 1922 en Alba, en el norte de Italia. La guerra interrumpió sus estudios, determinando su trayectoria vital y literaria, que desarrollaría posteriormente.

 

Beppe fue uno de los partisanos que lucharon en las colinas de las Langhe, en el norte italiano, cerca de su ciudad natal, tras la desbandada de las tropas fascistas en 1943.

Su breve  labor literaria no empezó de la mejor manera, ya que en 1949 fue rechazada su primera obra sobre sus experiencias bélicas, quizás porque no se consideraba que fuera el momento apropiado, por ser veraz, la prensa izquierdista la denostó por considerar que desmitificaba la visión heroica del movimiento de Resistencia.

Pero tres años después, Elio Vittorini publicó sus cuentos y un par de años más tarde sería editada su breve novela, de explícito título: “La ruina”. “Primavera di belezza”, otra de sus novelas, se editó en 1959. Fenoglio, calificado de escritor aislado, que siempre vivió en su ciudad natal, donde trabajaba en una sociedad vinícola, murió en Turín la noche del 17 al 18 de  febrero de 1963, de cáncer de pulmón. Ese mismo año, de forma póstuma, se editó “Una cuestión privada”, considerada su novela más lograda. Como en todas sus obras tiene elementos autobiográficos. Y recuerda, por el argumento, a “Orlando furioso”. En “Una cuestión privada”, el paisaje es otro personaje más. El protagonista es un joven estudiante italiano anglófilo, el partisano Milton, atribulado no sólo por el conflicto bélico en el que está inmerso, sino, y principalmente, por la enigmática e ilustrada adolescente Fulvia -oyente incansable, como él, de la canción Over the rainbow- y por el proceder y el paradero de Giorgio, su compañero de armas y presunto rival, quien, además, es un dechado de cualidades.

Más agria y realista fue su novela negra juvenil de posguerra, “La paga del soldado”, el documento de toda una generación, según Ítalo Calvino, admirador, patrocinador y amigo de Fenoglio.

Ettore, protagonista de “La paga del sábado”, es un ex partisano, un rudo joven, arquetipo del italiano común -con tendencia a dramatizar, es decir- que en la posguerra se ha convertido en un inadaptado, como consecuencia lógica, por otro lado. Reacio a desempeñar un trabajo convencional, a dar o a recibir órdenes, sintiéndose un alien entre empleados, oficinistas, aprendices, etc., Ettore incursiona en negocios poco claros con el firme propósito de financiar una gasolinera, la materialización particular de un feliz retiro para sus abnegados y atribulados padres y para su novia Vanda, personaje femenino harto más pedestre y menos glamoroso que Fulvia. Con su seco y preciso estilo característico, Fenoglio retrata avatares juveniles que podrían extrapolarse al presente, en cualquiera y en todas partes.

Fenolgio dejó además una extensa e inconclusa novela sobre un joven partisano -para variar-. Fue publicada de forma póstuma en 1968, con el título, adjudicado por los editores, de “El partisano Johnny”.

Johnny, “el último pájaro de nuestros áarboles”, es un joven estudiante anglófilo que se suma a los partisanos en las colinas de los Langhe, donde se decepcionará ante la cruda y poco gloriosa realidad del entorno y contexto.

Esta extensa novela presenta particularidades: fue escrita en “fenglese”, una mezcla sui generis de inglés fenogliano, con enologismo que conforman un idioma privado, mental en construcción. La causa de ésta fusión lingüística se debe a que Fenoglio, que hablaba el dialecto piamontés, rechaza  al idioma italiano común por considerarlo contaminado por el fascismo -un argumento sólido, al que cabría sumar algún trauma personal del reservado autor, quien se refería a sí mismo como Cyrano-.

Como gran conocedor y admirador del idioma de Shakespeare, a quien tradujo al italiano además de a Robert Browning, Edgar Lee Masters, Coleridge y Eliot, Fenoglio adoptó el inglés en sus propias creaciones, a tal punto, que traducía sus propios borradores del inglés al italiano.

Entre 1954 y 1959 escribió dos borradores sin título ni correcciones de “El partisano Johnny”, en la que pueden leerse curiosas frases como: “las noticias were under his voice” o “Chiodii solía mealed en el main hotel”.

En esta particular novolingua, en la que aparecen también vocablos franceses o latinos, logró el difícil malabarismo de cumplir dos premisas básicas en la literatura: tener una historia que narrar y escribirla con la mayor claridad y precisión.

Fenoglio fue autor además de un volumen de cuentos, poco conocidos, como gran parte de su obra.

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