Cambios en la conservación del Arte

Se reduce la vida de las obras de arte

El siglo XX sin duda fue un período de grandes cambios en todos los aspectos  del conocimiento. En el arte contemporáneo una serie de sentimientos sociales radicales y desconocidos tuvieron como respuesta nuevas teorías y nuevos conceptos que los críticos pretendían introducir para los nuevos lenguajes buscaron manejar, con nuevas técnicas y modos de ejecución.
Esos cambios también nos plantean una problemática en el campo de la conservación, y nos exigen a los restauradores cambiar la conservación que se usa en el arte tradicional  realista y figurativo.
La evolución de la técnica de ejecución en la pintura es un ejemplo de cómo se produjeron los cambios. Se dejó notar primero en la modificación del formato, su aspecto superficial: aparecen los collages, las texturas, los relieves, la utilización de la espátula y la mano o los dedos de los artistas, relegando el uso de los pinceles, hasta llegar al action painting y el dripping, movimientos propios del expresionismo abstracto que creó una especie de caos en la construcción de la obra.
Citaré a Jackson Pollock que dará fe a este cambio con el siguiente testimonio: “Mi pintura no procede del caballete. Por lo general, apenas tenso la tela antes de empezar, y, en su lugar, prefiero colocarla directamente en la pared o encima del suelo. Necesito la resistencia de una superficie dura. En el suelo es donde me siento más cómodo, más cercano a la pintura, y con mayor capacidad para participar en ella, ya que puedo caminar alrededor de la tela, trabajar desde cualquiera de sus cuatro lados e introducirme literalmente dentro del cuadro. Se trata de un método similar al de los pintores de arena de los pueblos indios del oeste. Por eso, intento mantenerme al margen de los instrumentos tradicionales, como el caballete, la paleta y los pinceles. Prefiero los palos, las espátulas y la pintura fluida que gotea y se escurre, e incluso un empaste espeso a base de arena, vidrio molido u otros materiales inusuales adicionados. Cuando estoy en la pintura no me doy cuenta de lo que estoy haciendo. Sólo después de una especie de período «de acostumbramiento» ver, en lo que he estado. No tengo miedo de hacer cambios, destruir la imagen, etc., pues la pintura tiene una vida en sí misma. Trato de que ésta surja. Sólo cuando pierdo el contacto con la pintura, el resultado es una confusión. Si no, es pura armonía, un fácil dar y tomar y la pintura sale muy bien”.
No es común que las obras de arte antiguo o pinturas con técnica convencional  presenten deterioro prematuramente por defecto de la técnica, como sí sucede en el arte contemporáneo: la estructura ha sido alterada y por ello los materiales convencionales sufrirán más cambios, la utilización de diferentes y nuevos materiales que utilizarán los artistas en la ejecución  de la obra, nuevos soportes, lienzos sin base de preparación, o con bases de preparación sintéticas, llevan a la incompatibilidad de materiales. Desde que apareció el acrílico es frecuente encontrar obras donde los artistas mezclaron ese material con el óleo, originando problemas de desprendimiento en el estrato pictórico, a lo que se suma el empleo de diversos barnices sintéticos o lacas para fijar las superficies de las pinturas, irreversibles, que no dejan posibilidades de removerlas. Posteriormente surge la inclusión de objetos físicos en obras de arte. Duchamp es quien inicia esta nueva forma de arte objeto al que se denomina “ready-made” y que será una constante en la moda de las instalaciones de “arte conceptual” en museos, galerías de arte  y como parte de las propuestas de los artistas.
Todos estos cambios traen nuevos problemas en el manejo de colecciones, espacios adecuados en los depósitos y salas de los museos, grandes espacios y de fácil acceso en las galerías de arte, talleres de los artistas, en los montajes de exposiciones, en los embalajes y transportes que exigirán requisitos muy particulares, con nuevos retos para la conservación y restauración. Lo cual, a su vez, exige contar con conservadores y restauradores especialistas capaces de resolver las alteraciones que las obras modernas suelen presentar.
Todo cuanto al arte contemporáneo se refiere requiere ahora tratamiento especializado, con nuevos conceptos y criterios para la conservación y restauración.
A partir de ahora la formación de conservadores y restauradores en el país no solo esté dirigida a la recuperación del arte colonial como parte de nuestro patrimonio cultural artístico, sino que surge la necesidad de mirar a esta parte de nuestro patrimonio y de nuestra  historia artística y cultural.

Deja un comentario