Cómo contar un cuento.

Entrevista al autor, por Jhon Aguirre Ch.

El profesor Willard Díaz, de la Universidad Nacional de San Agustín, presenta el próximo martes a las seis de la tarde su libro de técnicas de narración “Contar un cuento” (Quimera Editores, 2019). Conocido como narrador de cuentos y como profesor de Literatura, y por sus antologías, ha dirigido sobre todo talleres de escritura creativa en varios lugares del país.

Profesor, ya hemos visto la convocatoria a la presentación de su libro “Contar un cuento” en la programación de la Feria del Libro Arequipa 2019. Todo ha sido muy rápido…

En realidad no. El libro estaba detenido en mi computadora desde hace un par de años, hasta que alguien de Lima que se enteró me ofreció publicarlo. Me puse a revisarlo, porque ya se sabe que siempre nos parece que hay tiempo para una correccioncita más. Al final me programaron para el próximo año, y me dije no puedo esperar tanto, irá de nuevo al archivo si no lo saco. Hablé con los amigos de Quimera y llegamos a un acuerdo. A partir de allí todo se ha precipitado.

Se presenta el próximo lunes a las seis de la tarde en la FIL, Parque Libertad de expresión.

¿De qué trata el libro? ¿Cuál es el contenido?

He estado los últimos treinta años de mi vida dictando talleres de Escritura Creativa, tanto en la Escuela de Literatura de la San Agustín como en varias ciudades e instituciones del país a las que fui invitado. Al comienzo no tenía una idea de un taller, improvisaba un poco y leía sobre workshops otro poco. Pero con los años fui descubriendo una especie de método para incentivar a la escritura de cuentos.

El libro es fruto de esa experiencia.

A veces se dice que los talleres en realidad no sirven para nada. Hay escritores importantes incluso, que los critican…

Sí, empezando por Oscar Wilde. Pero creo que la verdad está casi al medio, ni que te saca escritor si eres aplicado y constante en el taller, ni que sirve para nada. El que quiere ser escritor ya trae al taller alguna motivación, algún talento para la lectura y la escritura, por eso se imagina que puede escribir, y que solo necesita ayuda.

Hay diferentes tipos de taller, no todos son iguales. Los talleres en la Universidad son buenos porque los alumnos son generalmente buenos lectores, y son malos porque se sienten obligados por las notas. Los talleres fuera de la universidad son buenos porque los inscritos vienen por propia voluntad y su motivación es más íntima, en cambio son complicados porque a los inscritos les resulta más difícil imponerse disciplina. Con esas dos experiencias, uno aprende.

Bueno, pero, ¿para qué sirve el taller?

Sirve para aprender algunos trucos de la técnica.

Es igual que el “mago” de circo, hace un truco y si maneja bien su técnica nos sorprende con algo maravilloso, si no la maneja bien se notan los artificios y todo se viene abajo, es una decepción. Igual el escritor, tiene que aprender a usar sus herramientas, que son las palabras y los usos de la estructura narrativa para, a través de ellas, de las palabras y las imágenes, lograr que la historia que tiene en la cabeza llegue lo mejor posible al lector.

El taller no te da ideas para escribir, solo la técnica para que lo hagas bien. Puede incluso que no llegues a ser el escritor que querías ser, pero al menos aprendes a leer con ojo crítico y ya no se te pasan todos los malos cuentos que se publican.

¿Y uno no puede aprender solo?

La literatura sale de la literatura. Uno aprende o bien leyendo mucho y con un ojo crítico perfecto, haciendo análisis minuciosos de la técnica de los grandes escritores, o bien consultado con alguien que sabe ya del oficio, por lo común un escritor vivo y de mucha experiencia, o con sus amigos escritores y lectores sin son todos talentosos, o en un taller, junto a sus pares y con un director. Hay varias opciones.

Lo bueno del taller es que hay alguien que te facilita parte del trabajo, y que puedes intercambiar ideas con tus iguales, los otros talleristas. Hay una tradición literaria, algunos problemas ya han sido resueltos por los grandes escritores y no tienes que inventar la pólvora. Avanzas un poco más rápido.

En mi libro comento todo esto.

¿Entonces el libro se lleva en el taller?

Mejor que sí, pero también se puede leer y usar a solas. Si uno estudia el libro con paciencia, y medita cada cosa que se dice en él, puede avanzar sin profesor. Al menos eso espero. Pero es mejor leerlo y discutirlo y ampliar las ideas con un director de taller y unos amigos.

¿Qué trae el libro?

“Contar un cuento” tiene dos partes. La primera es teórica, sobre lo que es el proceso de formación de un escritor, sobre lo que es y lo que no es un cuento, hay algo sobre la historia del cuento, desde su aparición hasta llegar al cuento moderno. He tratado de escribir todo esto con el lenguaje más ameno y comprensible.

La segunda parte es quizás la más interesante para el escritor en ciernes. Hablo de algunos elementos de la estructura narrativa y del modo en que se usan. Por ejemplo, del rol del narrador. Todo cuento y toda novela tiene un personaje dentro al que llamamos el narrador, que es el que cuenta el relato, y no es el autor. Explico en el libro todo esto.

Bueno, hay que saber escoger un buen narrador, uno que convenza al lector de la historia que le está contando. La idea es de Vargas Llosa.

Luego está el asunto de la verosimilitud, de cómo hacer para que lo que uno cuenta parezca verdad.

Después hablo del punto de vista. Este asunto es bastante delicado, la mayoría de escritores jóvenes no sabe manejar el punto de vista, incluso escritores que ya han publicado no manejan bien esa técnica.

También hablo de la voz y el tono.

¿Qué es eso?

Todo narrador, todo personaje, habla, es un decir, con cierta voz peculiar y en cierto tono. Un mal cuento se nota cuando todos los personajes hablan igual, los niños como viejos, los personajes igual que el narrador, las mujeres con voz de hombre y los iletrados hablan como profesor de literatura. Hay que cuidar eso.

Otro asunto es el manejo de los diálogos, ¿qué es el monólogo?, ¿qué es el monólogo interior, el soliloquio?, ¿qué es la corriente de la consciencia?

En fin, en este tomo hablo de los problemas de la ambientación, los usos de la escena y el resumen, el trabajo del simbolismo, las técnicas conocidas de los comienzos y los finales de los cuentos, etcétera.

¿Hay un segundo tomo?

Sí, y quizás un tercero más. Los problemas técnicos son un montón.

No quise esperar a escribirlo todo porque corría dos riesgos, de no acabar nunca y de perder el impacto de la brevedad. Con lo que hay se puede avanzar un año tranquilamente.

¿Cuándo sale el tomo dos?

Primero voy a publicar la otra parte de este libro, que son los ejercicios de lectura. Es un libro que he titulado “Cuentos dos veces contados”, porque en él aplico los principios de “Contar un cuento” a la lectura, y muestro la manera en la que grandes autores han resuelto esos mismos problemas técnicos. Son doce cuentos de los más de cincuenta que he analizado palabra por palabra a lo largo de tres décadas de enseñanza en el taller.

No son análisis académicos propiamente dicho, no tienen el aparato de un texto de investigación sino el de un texto de lectura aplicada.

Espero sacar ese libro a comienzos del próximo año. Después vendrá el tomo dos, y así sucesivamente.

Profesor, y ahora una pregunta indiscreta. ¿Cuánto va a costar el libro?

En la Feria del libro, el próximo lunes, tendrá precio de feria. Después estará a precio de librería.

He visto que ya hay pedidos en Facebook…

Sí, menos mal. Ya me lo han pedido de Lima, de Puno. La siguiente semana lo estoy presentando en Cusco, en la Universidad San Antonio Abad y en la Municipalidad Provincial.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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