Historia razonada de la pintura arequipeña

Por: Slink Dueñas Silva

Teodoro Núñez Medina es un pintor y docente arequipeño de tradición familiar.

Su última exposición fue “Celebración del Movimiento”, el pasado julio en la galería de la Biblioteca Mario Vargas Llosa.

 ¿Cree usted que ya se puede trazar una Historia de la pintura arequipeña del siglo XX? ¿Cuáles serían sus hitos?

Considero que Carlos Baca Flor es el pintor arequipeño más relevante de inicios del siglo XX, en esa época los pintores arequipeños que se habían formado en Europa, regresaban a pintar a Arequipa; en este sentido, Vinatea Reinoso fue un caso aislado. Carlos Baca Flor era un pintor reconocido por ser un virtuoso retratista y no tanto como paisajista.

Después considero que sale una segunda generación de artistas arequipeños, muchos de ellos viajaron a Estados Unidos y es allí en donde reciben otra formación artística. Por ejemplo, mi abuelo en el año 1944 ganó el premio Guggenheim.

Muchos de ellos cuando deciden regresar ya no vuelven a Arequipa, algunos se quedan en Lima, de este modo se separan dos grupos, los de Lima y los de provincia. El grupo de Lima recibió la influencia de los hermanos Alemanes  Eduardo y Francisco Moll, esto repercute en la lucha entre el arte realista y abstracto arequipeño.

En esa época, la política peruana calificaba al arte abstracto como “arte denigrante de occidente”, esto tuvo consecuencias en la pintura arequipeña, ya que muchos de los que estaban en Arequipa tomaron como modo de representación al estilo indigenista en contraposición a los artistas arequipeños que vivían en la capital.

Esta pugna entre Indigenistas vs Capitalinos, marcó una brecha importante para la pintura arequipeña; podría decir que antes de esos sucesos el arte arequipeño era más unificado o en todo caso mantenía cierta unidad, respecto a ello, por ejemplo, en el Teatro Fénix los fines de semana con compartían zarzuelas y también al lado de lo que es ahora la RENIEC existía una galería de arte.

Remarco que existía una unidad de criterios en las décadas del cuarenta, cincuenta y sesenta. En los años sesenta viene Moll a Arequipa e impulsa activamente la creación de Centro Cultural Peruano Alemán, es así que el arte abstracto lega a Arequipa, ya tenía su propio local y plataforma, hasta que en los años setenta el presidente Juan Velasco Alvarado brindó un gran apoyo a los campesinos, por lo que muchos pintores arequipeños deciden viajar al Lima.

¿Y a fines del siglo XX?

Ya en los años ochenta el arte en Arequipa se convierte en un arte con rasgos revolucionarios por la existencia del grupo “Pukallacta”, estos actores ideológicamente estaban muy unidos a Sendero Luminoso y esto causó que en Arequipa se muestre más que nunca la política y el arte, prueba de ello es que en el año 84 le proponen a mi padre -Teodoro Nuñez Rebaza- la realización de los vitrales del Palacio de Justicia de Arequipa con evidentes características de izquierda.

También la ANEA en Arequipa era muy fuerte, era la junta de intelectuales arequipeños, ellos decían que el arte tiene una responsabilidad social y el arte abstracto no es social. Allí está el retraso: por ejemplo, a mi papa le gusta el cubismo, prueba de ello es su obra “Los Alarifes” que se encuentran en la SUNAT de Arequipa, esta obra era una concepción cubista, pero todo era manejado por la izquierda.

En los años noventa pienso que empieza a nacer el nuevo arte de Arequipa, mediante la galería del banco Extebandes en donde se exponía arte abstracto y la galería del banco Wiesse en donde frecuentemente había exposiciones de fotografía, allí se hacen las primeras instalaciones, y varias galerías de este modo empiezan aceptar al arte moderno por cuestión de moda, y también porque como nos encontrábamos en plena dictadura de Fujimori pienso que el arte se empezaba a convertir en una negación del arte de los años 80, fenómeno muy parecido a lo sucedido en Europa después de las guerras; existía una negación al pasado y la aparición de una nueva esperanza, pero todos aquellos artistas aparecieron y después desaparecieron del radar.

Es así que recibimos el siglo XXI, considero que el arte contemporáneo como pintura tiene un gran retroceso el año 2001, debido a que Arequipa es declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. Pienso que esta coyuntura trae consigo el retorno de la tradición, del paisaje, prueba de ello es que en el concurso nacional de pintura “Michell” que se realizaba en Arequipa, había buenos cuadros abstractos, pero generalmente ganaban paisajes tradicionales porque vendían eso al mundo como empresa, por este motivo muchos de los pintores de ese tiempo se fueron Lima, entre ellos Christian Flores Saavedra.

En 2012 el arte contemporáneo vuelve a ser mostrado en Arequipa en las instalaciones del ICPNA, pero esta exposición de muestras se vuelve una palestra de pintores limeños más que arequipeños. El Centro Cultural Chaves de la Rosa estaba incongruente y no había unidad en exposiciones.

Hecho no menos importante es el cierre del MAC (Museo de Arte Contemporáneo de Arequipa), reflejo de la educación tradicionalista de Arequipa en donde se dice muy poco del presente y futuro, en eso tenemos una gran desventaja por ejemplo con Cusco y Lima en donde el arte es más abierto a todo tipo de expresión.

¿Hay pintura moderna y posmoderna en Arequipa?

Considero que en los años ochenta sí hubo algunos pintores modernos como el “Zurdo” Zeballos con sus murales de Cerro Colorado y podría mencionar también a mi padre con sus murales de características contestatarias.

En los años noventa, Ricardo Córdova fue el pintor más representativo de Arequipa, en su periodo de cielos rojos y arquitecturas retorcidas, algo así como Polanco, para mí fue la primera respuesta sería. Y Lucho Palao que siendo arequipeño se alejó de Arequipa y se fue al Cusco.

También cabe mencionar a pintores que se volvieron mercaderes, como Hernán Sosa; y prueba de ello es que hoy en día el mismo Paolo Cordano termina siendo más conocido en Lima que en Arequipa.

Los artistas posmodernos se están haciendo, hoy en día ayudan mucho las redes sociales que están de muy moda hace cinco años. Los nuevos pintores del futuro se están haciendo en Arequipa, y vamos a empezar a escuchar algún nombre de aquí a diez años.

¿Qué temas predominan en la pintura arequipeña?

Temas de revolución, temas costumbristas relacionados a las “pallapadoras”, los trabajos de campo, la yunta y los toros, el sembrío.

En los años ochenta poco se pintaba el mercado o transportistas, lo urbano como tema surgió recién a mediados y fines de los años noventa. En los setenta existió un arte militarista “pro-Velasco”, también en el arte se exalto muchos retratos de Túpac Amaru, y retrato de héroes como Miguel Grau.

Pienso que en Arequipa nunca se ha sentido parte de la costa, el arequipeño dice voy a ir a la costa a pintar marinas, el pintor lo ve muy lejos, el arequipeño es más centralista que el limeño, el falso sentido de orgullo, producto de su chauvinismo ensimismado en su pasado.

¿Quiénes considera que son los mejores pintores contemporáneos de Arequipa y por qué?

No conozco muchos artistas arequipeños que sean multidisciplinarios y tengan una propuesta consecuente, sí conozco artistas “concurseros” o cazadores de concursos, por lo que no podría mencionar ahora a alguno de ellos como el mejor.

Considero que el futuro va a ser más artista que pintor, va a actuar, va a escribir, va a ser mucho más culto, más leído, más preparado, más artista.

 

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