Una definición de Cuento

Hay varias maneras de definirlo, no una sola.

Definir el cuento literario es más difícil de lo que parece. Se han escrito tantos y tan variados cuentos que siempre será incompleta una definición clásica.

Kurt Spang en su libro “Géneros literarios”, de 1996, dice que “Las características del cuento se pueden resumir con los términos condensación y síntesis, es decir, se construye como evento único, con pocas figuras que tienden, en una evolución dinámica, hacia el final”. Definición que cubre casi toda al cuento de efecto único. Cosa similar hace el mejicano Alberto Paredes en su “Manual de técnicas narrativas”; parafraseando a Poe dice que el cuento “Es un relato cuyos fines se encaminan a la obtención de un efecto único o de un efecto principal, por encima de todos los demás objetivos expresivos. Todo lo que confluye a la escritura de ese tipo de texto se organiza con miras a dicho efecto”.

El argentino Enrique Anderson Imbert escribió “Teoría y técnica del cuento”, el libro que fue hasta los años 80 la Biblia del género, en español; 400 páginas sobre la historia, la naturaleza y cada uno de los aspectos del cuento. En ese libro define al cuento como “una narración breve en prosa que, por mucho que se apoye en un suceder real, revela siempre la imaginación de un narrador individual. La acción —cuyos agentes son hombre, animales humanizados o cosas animadas— consta de una serie de acontecimientos entretejidos en una trama donde las tensiones y distensiones, graduadas para mantener en suspenso el ánimo del lector, terminan por resolverse en un desenlace estéticamente satisfactorio”. Definición que, dada la magnitud del trabajo crítico de Anderson Imbert, como es notorio procura cubrir todos los frentes. Hoy nos parece excesiva.

Tzvetan Todorov, en su “Introducción a la literatura fantástica”, explica que en cuanto a clasificaciones es mejor usar dos diferentes pero complementarias: los “géneros”, que son teóricos, y los “tipos”, que son históricos. Por supuesto, lo que existen son los tipos de cuentos que aparecen a lo largo de la historia, a partir de ellos se puede construir un propuesta de definición teórica que será siempre abstracta y provisional. Michael Polanyi señala tres niveles de clasificación: el primero formado con los rasgos evidentes por si solos, el segundo con los rasgos conocidos pero que no se pueden definir bien, y el tercero para aquellos aspectos que solo en el futuro se conocerán.

Sobre esa base podemos ahora intentar una definición de nivel uno con los elementos más comunes en los cuentos hasta ahora vistos. Usaremos la de Norman Friedman adaptada a nuestra experiencia.

Según Friedman un cuento es “un relato ficticio breve escrito en prosa”. Esto merece un desarrollo.

1. Relato

Un relato es la representación verbal de una sucesión de acontecimientos unidos entre sí por alguna intención. Para que haya relato se necesitan al menos tres acontecimientos: comienzo, medio y final; y uno debe llevar al otro según alguna lógica interna. Donde no hay esa sucesión no hay relato; una descripción pura y llana no es un relato, por ejemplo. Pero no todos los cuentos presentan las tres partes, a veces basta la crisis y su desenlace, a veces el estado inicial y la crisis, a veces solo el momento de la transformación o crisis.

2. Ficticio

Lo que distingue a un cuento de una noticia es la ficción. Por la forma pueden ser parecidos, pero por la intención práctica son radicalmente distintos.

La ficción es la naturaleza de aquellos relatos que no pretender ser verdad, que no son científicos o documentales o testimoniales o ejemplares. La ficción, dice Jean-Marie Schaeffer, es un “hacer-como-si”, un fingimiento acordado entre el autor y el lector de ficción, por el cual uno hace como si contara algo que ha sucedido y el otro hace como si le creyera que así fue. Es un mimetismo lúdico que no se mide con la vara de lo real.

A menudo me dicen que eso no es posible, que uno busca verdades en las novelas o los cuentos. Eso se debe a dos cosas: nuestra falta de “competencia literaria” y nuestro embrollo con el mundo real.

3. Breve

Un cuento se lee de una sentada, decía Enrique Azálgara. Para leer una novela necesitamos unos días por lo menos, para leer un cuento se requiere entre quince y treinta minutos. La brevedad hace que el cuento deje un efecto inmediato sobre nosotros, alguna sensación estética existencial. Quizá a eso se refería Poe con lo del “efecto único”.

4. Escrito en prosa

Lo cual significa que hay ciertas reglas de escritura, cierta retórica que el cuento desarrolla. La poesía se mide por los ritmos de sus versos, la prosa por sus unidades fonológicas, sus armonías y sus cadencias abiertas o cerradas, consonantes o disonantes; por su musicalidad de canción.

 

Como es notorio, la definición aquí esbozada atiende a los rasgos formales o estructurales más que a los temas, al origen del cuento o a la sociedad en la que se crea y se publican los libros de cuentos. Al respecto hay también muchas teorías; me quedaré solo con la hipótesis de Georg Lukacs que aparece en su “Teoría de la novela”.

Según Lukacs, el hombre perdió su relación con la naturaleza cuando se hizo racional e individualista; desde entonces busca reintegrarse, unirse a la totalidad. Un medio privilegiado en esta búsqueda es el arte; en la literatura, la épica y el drama intentan reproducir esa sensación de totalidad. “La épica grande configura la totalidad extensiva de la vida, y el drama la totalidad intensiva de la existencia”, escribe Lukacs; y eso quiere decir que en drama explora las emociones, los sentimientos, las pasiones, mientras que la novela es el terreno de las ideas y la inteligencia. El cuento no podría ocuparse de totalidades, dada su brevedad; toma solo fragmentos de la experiencia para hacer con ellos estructuras formales perfectas. El cuento no busca reproducir la realidad, sino producir objetos cerrados que introduzcan en la imperfección de la vida una solución a la extrañeza. El que escribe cuentos tiene la mayor de las ambiciones: crear la perfección. Por eso, dice Lukacs: “La narración corta o cuento es la forma más puramente artística”.

 

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