Los frutos de la tierra

Por: Willard Díaz

En una pequeña galería del Centro Cultural de la UNSA se viene exponiendo una nueva colección de piezas de cerámica del notable escultor arequipeño Germán Rondón Valdivia, colección a la que el autor ha titulado “Gastro-no-mía”.

Son piezas cuyo tema es la relación entre la tierra y sus frutos en la gastronomía típica arequipeña. El boom de las llamadas “picanterías” y la culinaria regional le sirven de punto de partida a Germán Rondón para imaginar desde allí un mundo de seres que intentan armonizar los elementos culturales heterogéneos que integran nuestra tradicional culinaria regional.

Así como Goyo Torres, de la UNSA, mostró hace años en la revista “Apóstrofe” que el rocoto arequipeño es una combinación feliz de la papa andina y el rocoto de nuestra selva con la aceituna asiática y la cebolla greco-romana, salpimentadas al gusto local; y como el narrador arequipeño Carlos Herrera le atribuyó su invención a un aristócrata joven arequipeño en alianza con el diablo, por su ardor; GEROVA ensaya una construcción visual, espacial, de esas convivencias convertidas en personajes, que tienen por cabeza los frutos y la tierra de la cerámica como cuerpo.

La papa, la cebolla, el ají, el haba cobran vida y dialogan con el espectador. Sin duda el destino de estas piezas lúdicas serán las salas y vitrinas de nuestras cocineras estrella.

Las tres mejores piezas de la colección son las de mayor tamaño, tres choclos en diferentes color y estado, en los que no ha sido necesaria la antropomorfización para expresar la vitalidad del fruto. De gran belleza volumétrica, plástica y de color, estas tres ponen nuevamente un pie adelante en el proceso de permanente progreso de la obra del Rondón. Un artista inquieto, que trata de no repetirse y explora permanentemente las posibilidades de su material y su técnica de artista de la tierra y el fuego, de la forma y el color.

Una lástima que la mitad de su producción quedara afuera, y no hayamos podido ver más que tres obras de la primera parte que estaba dispuesta para exponerse, la titulada SOMOS MAÍZ, que tenía que ver con la diversidad, con la unidad, con la protección, y otros temas que no entraron por cuestión de espacio. Esperamos que de inmediato, terminada la actual, se dé paso a esa segunda parte para poder imaginar al menos lo que hubiera sido una experiencia única y sin duda diferente.

(Fotografías de la muestra, de : Daniela Velásquez Gómez)

 

 

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