Fallecido en España

Por Rodolfo Milla

Carlos Meneses Nebot nos comunica el fallecimiento de su padre, el escritor y periodista Carlos Meneses Cárdenas, ocurrido la semana pasada, en La Palma de Mallorca, donde residía desde hace más de 5 décadas, a la edad de 91 años. Meneses Nebot, diseñador y artista gráfico de profesión, relata que no sufrió en sus últimos momentos y se marchó de este mundo de la manera más pasible.

Nacido en Lima, en 1929, Meneses Cárdenas estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Facultad de Letras de Buenos Aires. Se inició a mediados de los años 50 en el periodismo, integrando la redacción de las revistas “Estadio” y “Ya” y el diario “Última Hora”, en los que destacaban cronistas de la talla de Rodolfo Espinar, el “gordo” Jorge Villarán, Alfonso Grados Bertorini, Ney Guerrero y muchos otros, incluido Mario Vargas Llosa, recién integrado siendo todavía un barbilampiño universitario.

Viajó a Europa en 1960 y visitó varios países. Se estableció en las islas Baleares en 1963 y allí se quedó a vivir para siempre. Dedicado al periodismo a tiempo completo, empezó a trabajar para “Baleares”, “Diario Mallorca”, “El día 16/El Mundo”, “Última Hora” y otros, cada vez más interesado en los temas culturales.

Pero fueron las crónicas policiales y deportivas, en sus inicios, que le dieron cierta notoriedad. Incursionó igualmente en el ensayo. Aunque ya en 1958 dio luces de su calidad literaria, al ganar el Premio Nacional de Teatro con su drama La noticia. En 1973, una vez establecido en Europa. publica tránsito de oquendo de amat, biografía del poeta puneño que falleció en España, en 1936. Otras obras suyas son Escritores latinoamericanos en Mallorca (1974), Poesía juvenil de J.L. Borges (1978), los cuentos Seis y seis (1979), la novela policial La muchacha del Bello Tigre (1983), Bobby estuvo aquí (1990), El amor según Toribia Ilusión (1994), Huachos rojos (1995), El primer Borges (1997), El héroe de Berlín (2006), Un café en la luna (2009), El fracaso llega puntual (2011), Enanos que pueden crecer (2016), etc.

Como es sabido, Borges vivió y estudió latín en Mallorca, a principios de los años 20, y a donde regresó, poco antes de morir, casado con María Kodama. Luego de ser condecorado por sus autoridades locales, quiso pasear por la ciudad. En su recorrido fue llevado a una librería que precisamente exhibía, en sus estantes, uno de los tres libros que sobre él rescribió Carlos Meneses. Era acerca de sus poemas revolucionarios de juventud, publicados en la isla, que luego para Borges fueron amores que ya no quiso profesar. La Kodama, que lo acompañaba, de pronto vio el título de Meneses, y dijo casi gritando:

 

-¡Borges, aquí hay un libro sobre sus poemas de juventud!

-¡Rómpelo inmediatamente! –replicó iracundo el argentino.

María lo abrió y dijo:

-Pero trae un hermoso retrato suyo.

A lo que Borges respondió:

-Consérvalo.

 

No cabe duda que “Tránsito de Oquendo de Amat” (Palma de Gran Canaria, 1973, inventarios provisionales, 228 p.p.), fue la obra mayor de Meneses. Su lectura apasionante y placentera, que bien podría realizarse de un solo tirón, nos lleva de la mano a conocer los episodios descarnados e inauditos de la vida de este misterioso poeta, que por primera vez se daban a conocer en tamaña magnitud. Meneses, pariente lejano del autor de 5 metros de poemas, instauró con este libro un modelo a seguir en los ensayos de naturaleza crítico-biográficos. Paralelamente, realizó una intensa labor divulgadora de su vida y obra, en más de cien artículos publicados en diarios y revistas, por lo cual es considerado, con justo merecimiento, como el “Padre de los estudios oquendianos”.

Socarrón y punzante contra las inequidades de los poderosos que siempre puso en evidencia en sus libros. Pero también era conocido por su sencillez y modestia. Nunca quiso alardear de sus obras o de amistades, alguna de ellas de prestigio mundial, ante los demás. Murió igual que cuando se fue del Perú: un escritor de perfil bajo; injustamente, casi un desconocido. Poco antes de fallecer, una periodista le preguntó que cómo quisiera ser recordado en el futuro, a lo que Meneses contestó: “Como un pobre diablo, pero sin mala intención”.

 

Lima, 17 de julio del 2020.

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